Última catilinaria a Sánchez... y a Puente. Funebre
Insisto en mi máxima tras cuarenta años en la administración con puestos más que jodidos: se delega la función, no la responsabilidad
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, durante una rueda de prensa, en la sede del Ministerio, a 30 de octubre de 2026.
Ha ocurrido una gran tragedia en España. Estamos acostumbrados. Somos un país moderno. Dicen que a la cabeza del Europa y del mundo, aunque entre esos siete que son los reyes no nos meten nunca. Está incluso Italia, pero nosotros no. Estamos especializados en tragedias: graves inundaciones - yo he vivido unas cuantas desde Franco-, aviones que se estrellan, volcanes que explosionan, trenes que se salen de la vía rota o trenes que chocan aún no sabemos por qué.
Al Gobierno de Sánchez - el encargado de cuidar y organizar la vida y la seguridad de los ciudadanos- ya le han caído unas cuantas desgracias de estas, todas imposibles de prever y evitar según ellos, a pesar de tantos adelantos que son capaces de predecir a tiempo y avisar a los ciudadanos para prevenir esas catástrofes.
No me gusta hacer leña del árbol caído. Hay que darle al poderoso mientras está dominando el terreno, no cuando anda arrastrándose para ver cómo se recupera y se sube de nuevo a lomos del poder. Usted, señor presidente, a usted yo le veo una cosa clara, como a todo político profesional: el afán por alcanzar el poder o por conservarlo. Cualquier otra meta o consideración son accesorias porque esa es la esencial. A esta tragedia inmensa e inexplicable -Puente dixit- se le ha juntado otra y sé de sobra que usted se arrepiente: haber convocado elecciones.
Mil veces le habían exigido que convocara y usted eludía, como buen esgrima, todos los ataques – teniendo en cuenta que Feijóo, tampoco es un atacante tan fiero y la potencia que esgrime es inferior a la suya-. Vio una luz en el cielo – equivocada de cojones- con el asunto Maricarmen, que en el colmo del ridículo dio origen a legislación con su nombre, y se lanzó al abismo. Ya estamos todos preparados. La derecha pacta y deja de atacarse, conscientes Feijóo y Abascal de que van a gobernar juntos. La izquierda es usted que tiene menos apoyos de los que parece. La llamada ultraizquierda anda en un batiburrillo del que no sabemos si la líder es Colau - absolutamente incompetente para esa tarea-, Urtasun, que mire cómo está la cultura y qué poca hay. Yolanda ha desaparecido y la señora de Galapagar anda liderando no sabemos bien qué, lo mismo que Rufián ha plegado velas y ha vuelto al redil catalán en el que parece que se encuentra más cómodo que intentando liderar un partido español de izquierdas desde las Alpujarras hasta el Bierzo y desde CasasViejas hasta la Mancha profunda, mi casa ahora en la que soy feliz comiendo lomo de orza y caldereta de cordero con mis colegas moteros. Una ruta con abuelos barbudos a lomos de Harleys, haciendo ruido y con “la abanderada” golpeando con la sección de empuje hasta subirte en el depósito de la gasolina, es mucho más empalmante que un mitín de García Page.
Ante este batiburrillo de aspirantes a escolta perenne, al despacho con sillones de cuero y ruedas, ergonómico y con ordenanzas dispuestos a todo, y pisos reformados con cargo al erario público en el centro de Madrid, siguiendo al pie de la letra las predicciones del mago Tezanos, que cambia la realidad para aportar felicidad a su jefe, imitando a gobiernos bananeros especialistas en pedir el voto bailando vallenato, buscando nombres amorosos para el partido y sacando a las abuelas a bailar pasodobles, le ha estallado la realidad en la cara.
A mi me caía bien este hombre porque uno siempre guarda cierta querencia con el sitio en el que ha hecho la mili. Ahora, antes de la derrota, lo empecé a ver como un chulo de barraca, bocazas con todos y pelotas en las redes con el amo. Hoy, caído, me da pena
La realidad se ha vuelto triste y trágica no sabemos si por el fallo de LZB o porque un funcionario dijo reanuda marcha normal. Si el LZB - lo ha dicho Puente- falló ciento setenta veces…¿ Por qué no lo han cambiado? Cuando yo estudiaba en el Instituto Padre Suárez de Granada, el tranvía en el que viajaba, colgado de los estribos porque no tenia para el billete, era más seguro que los AVE de hoy. Tres veces me he quedado tirado en el páramo leonés o palentino, tres horas sin explicaciones. Al final era la catenaria que se había caído. Doy gracias a los dioses en su conjunto de que no vino ningún tren a doscientos por hora para darme por detrás.
La calle clama porque dimita o cesen a Puente. A mi me caía bien este hombre porque uno siempre guarda cierta querencia con el sitio en el que ha hecho la mili. Ahora, antes de la derrota, lo empecé a ver como un chulo de barraca, bocazas con todos y pelotas en las redes con el amo. Hoy, caído, me da pena.
En la política la misericordia no existe, la compasión tampoco. Este hombre no podrá ir a ningún mitin. ¿Qué va a prometer? ¿Soldar bien las vías que él no ha soldado como esgrime en su defensa de Ademuz? ¿Va a cambiar el LZB? La gente no está por darle la oportunidad de que repita ministerio. ¿Por qué no hizo caso al CEO de Iryo cuando afirmó hace algún tiempo que ese maldito aparato, LZB, estaba obsoleto y tenía que cambiarse? Quiero conocer el curriculum del funcionario al que parece echar ahora todas las culpas. Si es un maleta… ¿Cómo lo ponen ahí? Si es competente.. ¿Cómo descargan sobre él todas las culpas? Insisto en mi máxima tras cuarenta años en la administración con puestos más que jodidos: se delega la función, no la responsabilidad. Si pones a un tuercebotas al frente de un puesto conflictivo y el tuercebotas te la lía bien gorda, tu tienes una responsabilidad ineludible por colocarlo en el sitio, lo mismo que si llegas y empiezas a colocar amiguetes y compañeros de partido que están todo el día preguntando: ¿Qué hay de lo mío?... también. ¿Es cierto que a cargo de la seguridad había o hay un periodista? Eso ya es de juzgado de guardia.
De sobra sé lo que está pasando. El comité de sabios de Moncloa está estudiando por arriba y por abajo cómo va a influir en las elecciones la catástrofe de Urda, para ver cómo hay que afrontar cada día y cada minuto las distintas caras que tome este problemazo. Hay que decretar el luto, hay que vestirse de negro, hay que poner cara de pésame y acudir a las misas - a todas las que se pueda- con obispos vestidos de pontifical y funerales de estado. De golpe todos nos volvemos creyentes. Misa bien solemne, y el “dies irae dies illa, solvet saeculum in favilla”, cantado con un coro que no diga herejías, que el latín ya ha sido erradicado de las enseñanzas y la gente mete mucho la pata cantando en ese idioma - lean mi libro “lean mi libro Cuarenta años de cárcel” que ahí digo cómo cantaban las beatas de mi pueblo y qué barbaridades achacaban con el latín al Antiguo y al Nuevo testamento.
Una pregunta me corroe señor Sánchez ¿Qué va usted a prometer en sus próximos mítines? ¿Qué pasodoble va a bailar con las abuelas?
Hace unos meses – no estoy con ánimo para buscarlo- me reía de mis aventuras en los AVE y decía que subía en ellos vestido como Indiana Jones, con cuerdas de escalar, cuchillo, cantimplora y muchas más cosas de primeros auxilios. Hoy no es tiempo de tonterías ni de risas, solo de compadecerse de la pobre gente que ha encontrado la muerte en un viaje, aparentemente inofensivo. Pobres. Solo nos falta viajar en el techo del tren como en la India o en los estribos, como yo iba al Instituto cuando Franco campaba por sus respetos en la plaza de Oriente. Una pregunta me corroe señor Sánchez ¿Qué va usted a prometer en sus próximos mítines? ¿Qué pasodoble va a bailar con las abuelas?