sucesos
Condenado a más de diez años de cárcel por rociar con gasolina y prender fuego a su expareja en Segorbe
El agresor intentó asesinar a la mujer en su propia casa tras irrumpir sin permiso. La víctima sufrió graves quemaduras y secuelas psicológicas.
Ciudad de la Justicia de Castellón
La Audiencia Provincial de Castellón ha condenado a diez años y tres meses de prisión a un hombre que intentó asesinar a su expareja prendiéndole fuego tras rociarla con gasolina en su vivienda de Segorbe (Castellón). Los hechos, ocurridos en diciembre de 2022, fueron calificados por el tribunal como asesinato en grado de tentativa, además de incendio, amenazas, coacciones y allanamiento de morada, con la agravante de género.
Los hechos se remontan al 4 de diciembre de 2022, cuando el agresor envió mensajes de acoso e insultos a la víctima, con la que había mantenido una relación de un año. Poco después, aprovechó que la cerradura del domicilio estaba rota para entrar sin permiso. La sorprendió en el sofá, le arrebató el teléfono móvil e intentó impedir que pidiera ayuda. Tras un forcejeo, el hombre la roció con gasóleo y le prendió fuego con un mechero, según detalla la sentencia. La mujer consiguió huir al jardín, donde logró apagar las llamas con una manguera.
La víctima sufrió quemaduras de segundo grado en el 9% del cuerpo y padece un trastorno de estrés postraumático. La vivienda quedó gravemente dañada por el incendio.
Según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV), el condenado deberá indemnizar a la víctima con 10.000 euros por los daños físicos y morales sufridos, además de pagar 43.400 euros a la aseguradora de la vivienda, 6.800 euros al propietario y 576 euros al Consorcio Provincial de Bomberos por los gastos de extinción.
La sentencia —firme y sin posibilidad de recurso— es fruto de un acuerdo de conformidad entre la Fiscalía, las acusaciones y la defensa, por el que el agresor reconoció los hechos y aceptó la pena impuesta. El tribunal impone también al condenado la prohibición de acercarse a menos de 300 metros de la víctima o comunicarse con ella durante 13 años, una vez cumplida la pena de prisión.