Castellón pone en marcha la preparación del presupuesto de 2027 con una nueva rebaja fiscal
El objetivo del gobierno de Begoña Carrasco es ser capaz de aprobar las cuentas para el próximo año antes de que acabe 2026 y que entren en vigor el 1 de enero de 2027.
El concejal de Hacienda del Ayuntamiento de Castellón, Juan Carlos Redondo
El Ayuntamiento de Castellón ha dado el primer paso para elaborar los presupuestos municipales de 2027. La Junta de Gobierno Local ha aprobado la instrucción que marcará la elaboración de los planes departamentales y el calendario de trabajo para confeccionar las próximas cuentas, unas cuentas que el equipo de gobierno de la alcaldesa Begoña Carrasco quiere tener listas antes de finalizar el año para que entren en vigor el 1 de enero de 2027.
El concejal de Economía y Hacienda, Juan Carlos Redondo, ha avanzado que el próximo presupuesto mantendrá la línea seguida por el ejecutivo municipal durante la actual legislatura, con nuevas rebajas fiscales, impulso a proyectos estratégicos y una apuesta por reforzar los principales servicios municipales. Uno de los anuncios más destacados es la intención del gobierno local de completar su compromiso electoral de reducir un 10% el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) a lo largo del mandato. Además, el consistorio prevé mantener las bonificaciones contempladas en la tasa de residuos y prorrogar un año más la suspensión de la tasa de terrazas para el sector hostelero.
Desde el área económica defienden que estas medidas son compatibles con la estabilidad financiera del Ayuntamiento y subrayan que Castellón es actualmente la única capital de provincia de la Comunitat Valenciana que no está sometida a un plan económico-financiero por incumplimientos presupuestarios.
Aunque el proyecto presupuestario todavía se encuentra en fase inicial, el equipo de gobierno ya ha avanzado algunas de las áreas que concentrarán buena parte de los recursos municipales durante el próximo ejercicio. La vivienda, el empleo, la limpieza urbana, la movilidad y la sostenibilidad figuran entre los principales ejes de unas cuentas que el ejecutivo municipal presenta como una herramienta para continuar la transformación de la ciudad y mejorar la calidad de vida de los vecinos.
Ajustes en el gasto
El futuro presupuesto también incluirá medidas de contención en determinadas partidas de gasto corriente no comprometido. El Ayuntamiento atribuye esta decisión al incremento de los costes estructurales derivados de la actualización de contratos y servicios públicos esenciales que han entrado en vigor durante los últimos años.
No obstante, el gobierno municipal asegura que estos ajustes no afectarán a servicios básicos, inversiones, subvenciones ni gastos de personal, ya que se limitarán a partidas consideradas no esenciales y tendrán carácter temporal.
Redondo también ha vinculado esta mayor prudencia presupuestaria a la situación política nacional y a la prórroga de las cuentas estatales, una circunstancia que, según sostiene el consistorio, dificulta la actualización de las transferencias económicas que reciben los ayuntamientos.
Pese a ello, el ejecutivo local confía en que una vez liquidado el presupuesto de 2026 pueda incorporar remanentes y nuevos recursos a través de modificaciones de crédito que permitan reforzar determinadas partidas durante el ejercicio siguiente.
Con la aprobación de estas directrices, el Ayuntamiento inicia oficialmente la elaboración de unas cuentas que marcarán el último año completo de gestión de la actual legislatura y que servirán para medir el cumplimiento de algunos de los principales compromisos adquiridos por el gobierno municipal en materia fiscal, de inversión y de mejora de los servicios públicos.