El gasto social y los datos del agravio
Vicent Soler
Si alguien defiende con pasión, cifras y pocos eslogans la financiación justa ése es el conseller de Hacienda Vicent Soler. Un informe de la Fundación BBVA avala esta reivindicación valenciana, que cuenta con un consenso general.
El estudio de la Fundación BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE), elaborado con datos oficiales del Ministerio de Hacienda y de la IGAE, concluye varias cosas.
Una de ellas, que en 2016 la Comunidad Valenciana destinó 2.537 euros por habitante “ajustado” para sanidad, educación y servicios sociales frente a los 2.464 euros de media autonómica.
El concepto de población “ajustada” es el resultado de aplicar determinados factores correctores -como población joven, población mayor, como dispersión, superficie o insularidad- para establecer un indicador de necesidades. Teniendo en cuenta que los servicios fundamentales son básicamente para las personas, la aplicación de estos criterios penaliza a la Comunidad Valenciana.
El informe traza algunas comparativas respecto de la acción de gobiernos anteriores. Por ejemplo, durante el período de bonanza económica que va de 2003 a 2009 la Comunidad Valenciana aumentó el gasto real por habitante en servicios públicos fundamentales once puntos menos que la media de las comunidades. De hecho fue la segunda donde menos aumentó este gasto.
Al estallar la crisis 2009-2013, la Comunidad Valenciana fue la segunda de España en la que más se recortó ese gasto, un 18,1% frente a una reducción media del 14,7%. Es decir, la Comunidad fue la segunda donde menos creció la inversión antes de la crisis y la segunda donde más se recortó cuando llegaron las vacas flacas. Vicent Soler asegura que “para el anterior ejecutivo nunca fueron una prioridad” los servicios públicos fundamentales: ahora el 87% de los ingresos no financieros de la Comunidad se dedican a ese capítulo, y en 2014 ese porcentaje era del 85,8%.
Otra conclusión significativa del informe es la de que la Comunidad Valenciana es la cuarta autonomía que menos gasta per cápita sumando todos los conceptos. Soler explica que para asegurar un nivel de calidad homologable al del resto de España en sanidad, educación y protección social, la Comunidad ha de diminuir el esfuerzo en políticas de impulso a los sectores productivos, las infraestructuras, la cultura o el medio ambiente. En esos capítulos la Comunidad gasta por habitante casi 30 puntos menos que la media.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha descartado la reforma del sistema de financiación autonómico en esta legislatura. Su antecesor, Mariano Rajoy, no llegó a presentar un modelo para su discusión con las comunidades en el Consejo de Política Fiscal y Financiera. PP y PSOE no llegaron a sentarse para negociar un documento con visos de poder ser aprobado en el Congreso.