La "cortina de humo" que Puig usa en Madrid le deja "en evidencia"
PP, Vox y Ciudadanos alertan de que la propuesta federalista del presidente de la Generalitat es una maniobra de distracción para evitar el caso de corrupción de su hermano y de Mónica Oltra
Ximo Puig, presidente de la Generalitat Valenciana en el evento Forum Europa en Madrid.
Tal día como hoy, 7 de julio, los Reyes Católicos y Juan II de Portugal firmaron el acuerdo de Tordesillas para decidir el reparto de tierras del Nuevo Mundo. 528 años después, el presidente de la Generalitat visita Madrid con actitud pretenciosa e intenta ponerse la corona para retomar de forma similar un reparto de instituciones del Estado justo días después de estrechar lazos con Portugal.
La oposición coincide en que la insistencia en la descentralización es "una cortina de humo", según la portavoz del PP en Las Cortes, María José Catalá, y una forma de "desviar la atención", como afirma la portavoz de Ciudadanos, Ruth Merino.
Catalá le recuerda a Puig que "los primeros que le han dado portazo fueron los ministros y Sánchez." A su juicio, ha quedado "en evidencia" al proponer un reparto de instituciones "sin tener en cuenta o saber si su ejecutivo, el nacional va a estar de acuerdo".
Por su parte, la portavoz de Vox en Las Cortes, Ana Vega, ha recalcado que el reparto no es una competencia que sea autonómica" y que "todos hemos podido ver como Sánchez le ha dado un portazo en las narices".
El desayuno informativo de Ximo Puig en Madrid mediante el cual pretendía reforzar su discurso federalista acabó por convertirse en una palestra para dar explicaciones sobre los casos de corrupción que le rodean, desde a imputación de su hermano, Francis Puig, por presuntas irregularidades hasta la imputación de la vicepresidenta, Mónica Oltra.
"Puig Tiene un problema. Es dramático que vaya a Madrid a exponer un proyecto político y las propuestas acaben difundidas", sostiene Catalá. "Nos parece de extrema gravedad que no sea capaz de sustituir a Mónica Oltra para dar luz verde a la normalidad. Demuestra que es débil que está en manos de Compromís y Oltra. Será un año de agonía parlamentaria", ha lamentado Catalá.
Preguntado sobre la imputación de su hermano, Francis Puig, por presuntas irregularidades para la obtención de subvenciones de varias administraciones, el presidente de la Generalitat quiso desvincularse y además alegó que la investigación "parte de una denuncia del PP". Al respecto, Catalá critica que Puig considere "más o menos válido un recurso en función del denunciante" y defiende que "es el poder judicial debe saber cual debe prosperar".
Además, el presidente quiso quitar hierro al asunto defendiendo de que se trata "una pequeña empresa local". Con estas declaraciones, Vox considera que está reafirmando "que es una mafia familiar". Puig estaría tratando de "normalizar la corrupción repugnante por ser pequeña y familiar".