El 60% de las muertes en la dana de Valencia se habrían evitado si el Ministerio hubiera acometido las obras previstas
El experto ingeniero Teodoro Velázquez que trabajó en la CHJ expone el cálculo del peligro para las vidas humanas en función del calado del agua ante la comisión de investigación del Senado.
Vehículo fúnebre en la dana de Valencia
La comisión de investigación del Senado sobre la dana del 29 de octubre que se cobró la vida de 227 personas y asoló la provincia de Valencia, continúa dirimiendo responsabilidades. En concreto, un experto ingeniero que trabajó para la Confederación Hidrográfica del Júcar -dependiente del propio Ministerio de Transición Ecológica- ha denunciado la conducta "imprudente" del mismo Ministerio por bloquear y no acometer las obras estructurales previstas con las que "se habrían salvado el 60% de vidas humanas".
Durante su intervención, el ingeniero de Caminos, Canales y Puertos, Teodoro Velázquez Rodríguez, ha indicado que el Ministerio de Transición Ecológica "es el responsable de realizar las obras estructurales, también llamadas hidráulicas, que no se han realizado en la zona afectada y que hubiera reducido la peligrosidad y, por tanto, los efectos de la tragedia". Se trata de las actuaciones previstas en las presas de Vilamarxant y Cheste, el encauzamiento de los barrancos del Poyo y de la Saleta.
"entre lo que se lamina con las presas y lo que se desvía con el encauzamiento, yo puedo calcular que se habrían reducido muy, muy por encima del 50%, 60%".
El ingeniero señala que si el Ministerio hubiera llevado a cabo dichas obras "se hubieran salvado muchas vidas": "entre lo que se lamina con las presas y lo que se desvía con el encauzamiento, yo puedo calcular que se habrían reducido muy, muy por encima del 50%, 60%".
Incluso calcula que en el caso de las vidas humanas el porcentaje es superior al del impacto en los daños. "Mínimo 50-60%", ha señalado. El ex trabajador de la propia CHJ que controla el territorio afectado ha calculado "el peligro para las vidas humanas" en base a "el calado del agua". "El calado del agua es muy grave a partir de 80 centímetros" -ha advertido- "si por la zona inundable ese caudal se reparte en tres laminaciones, pues está claro que la zona inundable, en vez de haber tres o cuatro metros o cinco, pues se hubiese reducido a 80 centímetros o a 50", ha continuado. "Vamos, como vidas humanas, seguro y probablemente muchísimas. Y riesgos económicos, pues puedo 50-60%, seguro", ha insistido.
Velázquez ha asegurado que las obras estructurales, que son las que inciden en la modificación de los cauces bien mediante encauzamiento o por laminación de agua con presas, son las únicas que pueden reducir el riesgo en la zona de la cuenca del bajo Turia, frente a las actuaciones verdes a las que se ha dedicado el Gobierno. Denuncia que la prioridad del PSOE haya sido la de construir dichas infraestructuras verdes en la zona inundable de Valencia afectada frente a las verdaderamente necesarias, las estructurales: "Hacer solo medidas verdes en las zonas rojas va en contra de la obligación de reducir riesgos y ello es imprudente", ha valorado incidiendo en el problema de que "no se ha hecho una presa en todo el siglo XXI".
De hecho, Teodoro Velázquez ha comparado cuántas obras verdes se han realizado por parte de la ex ministra y ahora eurodiputada Teresa Ribera en la cuenca del Júcar frente a las obras estructurales. "Las obras verdes han superado la previsión", mientras que no se ha ejecutado ni una obra estructural de las 23 previstas.
Es más, el ingeniero ha recordado la obligatoriedad por parte del Ministerio de ejecutar dichas obras estructurales mediante el Real Decreto 18/2016, de 15 de enero, que recoge los Planes de gestión del riesgo de inundación de las demarcaciones hidrográficas que muestra los mapas de peligrosidad y las medidas que se deben que adoptar. Por lo tanto, sostiene que “por mucha reconstrucción" que se haga de lo destruido, "si no hacemos desde ya las medidas estructurales necesarias no estamos evitando la peligrosidad"-
Como el Real Decreto se aprueba en 2016, el ingeniero distingue que es desde esa fecha cuando la ejecución de las obras tiene un carácter obligatorio y no antes, frente a las críticas hacia gobiernos anterior. En cualquier caso, insta porque "no podemos dejar al río libre que funcione por donde quiera".
La Ley de la Huerta del Botànic
La Ley de la Huerta aprobada por PSPV y Compromís bajo su mandato del Botànic conocida bajo el lema 'salvar antes lechugas que personas' ha tenido una "incidencia total", según Velázquez. El informe de seguimiento del plan de gestión del riesgo de inundación de la demarcación hidrográfica del Júcar de los años 2022 y 2023, página 26 de 32, ya alertó de la necesidad de "reorientar la solución prevista en la ley de la Huerta". Valoraba negativamente la ley elaborada por los nacionalistas valencianos al frente de la Conselleria de Agricultura considerando que "la protección es incompatibilidad con la ley de la Huerta” debido a que impedía realizar las obras previstas.
Ante una futura previsión de lluvias intensas, el ingeniero rechaza que la fuente de información sea una alerta automática, como ocurrió en el caso el 29-O cuando el sistema de alerta de la CHJ, el SAIH. Este sistema enviaba la información sobre los caudales al Cecopi mediante correos electrónicos, creándose un vacío de información cuando los sensores del barranco fallaron. Por ello, recomienda que sea directamente una persona de la CHJ y de la AEMET quien de la voz de alarma al Cecopi.