Perdón, yo no sabía nada...pero, ¡sujétame el cubata!
O estén en plena transformación, o traumática transición, tantas humildes e hidalgas cartillas de ahorros, como la de David alias "Azagra", Koldo, Ábalos, Santos...
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez en el Congreso de los Diputados.
Después de esta trepidante semana, como desde el ya absolutamente olvidado maese Tito Berni, y también aquella en realidad agente de la propiedad inmobiliaria -metida entre horas a ex directora de la Benemérita- que también, curiosamente, pasó al olvido.
Y tras todos aquellos bizarros casos de compra de votos, en distantes y muy castizos puntos de la geografía patria. De los qué, y como sobre las balas de cetme que por docenas recibía Marlaska, o aquella navajita plateada de la Reyes Marto... De todo lo que nunca y nada más se supo...
Hete aquí que, por fin, el number one se ha decidido a pillar la manguera y valerosamente, compungido y maquillado hasta las trancas para la ocasión, intentar apagar la hoguera de las corrupciones que desde hace más de un lustro arde sin pestañear, mayormente en los madriles. O al menos en tantos de esos tabloides o pseudomedios de su caverna, que persisten en dar esta imagen tan catastrófica y negativa de nuestro tan providencial gobierno transformador.
Porque no hay que olvidar que pese a toda esa oposición, tan nefanda y destructiva. Y que pese a tanta caspa ultraderechista, el gobierno del Peugeot, y del maletero de Waterloo, sin duda ha transformado nuestra deuda pública: obrando sobre ella el milagro pero ateo, de la multiplicación de los panes y los peces.
Así como inversamente ha travestido la capacidad adquisitiva de los españolitos, que se ha mermado hasta ese 30%, al que según la agitadora fachosfera, ascendió como mínimo la cesta de la compra en la égida saunista. Todo lo que sin duda se ha subsanado con las tan crasas como abundantes subidas del salario mínimo y de las pensiones: siempre a cargo de la cuenta corriente mancomunada del gobierno y de sus muy solidarios ministros. Deo gratia.
Es por ello que tras tantas efemérides transformadoras: digitales, energéticas (apagones incluidos), sociales, de cuidados... felices pues bajo el robusto escudo social yolandista, que venimos sufriendo, pero que sin embargo gozaran también las generaciones venideras; no podemos más que dar por bueno que en justo pago se vayan a la par transformando también las economías domésticas de primeramente aquel nuestro añorado vicepresidente, calificado por lo que se ve de maltratador -creo que muy inmerecidamente- por su propio one.
O estén en plena transformación, o traumática transición, tantas humildes e hidalgas cartillas de ahorros, como la de David alias "Azagra" - insigne autor de la Danza de las Chirimoyas-; las de Koldo, Ábalos, Santos, Jesica, Leire... de los que por ahora vamos sabiendo, a la UCO y gracias... Y de tantos otros servidores "púbicos", tan sufridos como anónimos...
Que a la par y progresivamente se transformen pues- siempre tan resilentes como sostenibles- las innumerables carteras de tantos ministros socialistas y sumisos, perdón sumaristas, con las de sus irrenunciables legiones de secretarios, subsecretarios, asesores y lo que te rondaré morena.
Qué a resetear tocan pues! en esta segunda vuelta de puerta giratoria (o de legislatura...). Yolanda dixit.
Según se mire.