pleno de la diputación de Valencia 

Vicent Mascarell 'pasa' de retractarse por sus ataques a Ens Uneix y alaga con 'sorna' a Enguix para que no le quite ayudas a Gandia

La vicepresidenta de la Diputación afirma que ella no tiene ningún problema con darle subvenciones a Gandia, Sagunto o Cullera siempre y cuando el PSPV regrese a la senda del respeto institucional que, a su parecer, están copiando de la extrema derecha. 

La secretaria general del PSPV, Diana Morant, y el secretario de Organización, Vicent Mascarell

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El secretario de Organización del PSPV-PSOE y mano derecha de Diana Morant, Vicent Mascarell, ha ‘pasado’ de retractarse, como viene siendo habitual tras sus deslices y meteduras de pata —hasta el punto de que no se presentó a un acto de conciliación con el PP por acusarles de ser los autores intelectuales de un ataque a la sede del PSPV cuando fueron las juventudes del Frente Obrero—, y ha preferido halagar, con sorna, a la vicepresidenta de la Diputación de Valencia y diputada de Ens Uneix, Natàlia Enguix, para ver si así conseguía que esta no retirara más de un millón de euros en ayudas a la ciudad por su mala educación.

“Quería preguntarle al señor secretario de la Diputación si ser simpático o caer bien son criterios suficientes y objetivos para repartir ayudas. Estamos hablando de un tema muy grave, y es que la libertad de expresión condicione la llegada de recursos públicos a un municipio”, afirmaba Mascarell, para luego asegurar que, si la señora Enguix o Ens Uneix eran capaces de mencionar algún vídeo o declaración donde él les insultara, sería el primero en retractarse.

La diputada del PP y responsable del área de Hacienda, Laura Sáez —que hoy también ha tenido sus más y sus menos con el portavoz socialista Carlos Fernández Bielsa por una serie de ayudas—, ha criticado la doble cara de la mano derecha de Morant que, mientras se le va la mano en redes sociales, durante el pleno actúa con piel de cordero: “La verdad es que, escuchando ahora las palabras del señor Mascarell, que parecía un corderito, parece que no sea el mismo que nos acusó de ser etarras, o que nos acusó de ser los autores intelectuales de unas pintadas en su sede, o que insultó a una diputada del PP en Les Corts con síndrome de Down... No sé si será bipolaridad o es que ahora tiene que dar otra imagen”, se preguntaba la ‘popular’.

Tras Sáez ha tomado la palabra la principal aludida, Natàlia Enguix, quien ha defendido que ella no tiene ningún problema con Sagunto, Gandia o Cullera, ciudades de más de 50.000 habitantes a las que, gracias a las ‘gracietas’ de Mascarell, la Diputación podría retirar las ayudas extraordinarias, siempre y cuando el PSPV regrese a la senda del respeto institucional que, a su parecer, están copiando de la extrema derecha.

“Yo puedo tener diferencias de opinión, puedo criticar, pero, por ejemplo, hacer vídeos como hacéis vosotros en las redes sociales, criticando de forma burlona, jamás; no se me ocurriría en la vida. Yo no tengo ningún problema; al contrario, quiero dar las ayudas a Gandia y a Cullera, y acepto la propuesta que ha hecho el alcalde de Cullera de sentarse a negociar, a hablar con respeto y con todo lo que haga falta. Lo único que he pedido es que dejéis esa actitud burlesca hacia nosotros, hacia el grupo y hacia mí personalmente”, exponía la vicepresidenta.

Sin embargo, Mascarell, que ha ‘pasado’ de retractarse porque, a su parecer, no ha hecho nada mal, no ha tardado ni 30 segundos en volver a esa actitud burlesca que molesta a Enguix cuando ha procedido a alabar, con ironía y sorna, a Ens Uneix, a la propia Enguix y a Ontinyent.

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“Sí que estoy dispuesto a rectificar en el siguiente sentido: considero que la señora Enguix es la mejor diputada que ha tenido nunca esta Diputación. Creo que es la vicepresidenta más competente que ha habido jamás en esta corporación y que, probablemente, si la señora Natàlia Enguix no existiera, habría que inventarla. Voy más allá: pienso que toda la izquierda, en su diversidad y pluralidad, está en deuda con ella, porque gracias a su labor estamos evitando que las políticas de Vox se apliquen en esta corporación y en toda la Comunitat. Una política eficaz, impecable, educada y transversal. Nada sectaria y que, a la hora de conceder subvenciones, no mira ni el municipio ni su procedencia”, respondía, zanjando el tema con sarcasmo, el socialista.