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Unicaja apaga el atardecer naranja en el Roig Arena (70-76)

El Valencia Basket es derrotado en el Roig Arena por un Unicaja que ha sabido defender y anular el ataque del Valencia. Primera derrota en casa, en liga ACB

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Javier de Ramón

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Valencia Basket (70): Badio (8), Taylor (5), Reuvers (13), Pradilla (10), Montero (4) quinteto inicial, Moore (0), Thompson (9), Key (7), Costello (9), S. De Larrea (2), López-Arostegui (3) y Sima (0)

Unicaja (76): Audige (20), Balcerowski (10), Barreiro (2), Tillie (9), Perry (8) -quinteto inicial –; Pérez (5), Webb (6), Kalinoski (2), Díaz (0), Djedovic (5), Sulejmanovic (6) y Duarte (3)

Parciales del encuentro: (25-21) / (14-15) / (14-21) / (19-19)

El Roig Arena vivió un atardecer teñido de naranja y una gran entrada en las gradas para presenciar un duelo de altos vuelos. El Valencia Basket arrancó el encuentro con energía, ganando el salto inicial y anotando la primera canasta, fiel a su identidad: intensidad defensiva, recuperación de balones, rotaciones constantes y acierto exterior. Enfrente, un Unicaja sólido y coral, fiel a su juego colectivo.

Desde el inicio, el conjunto taronja marcó el ritmo. Pedro Martínez movió el banquillo desde los primeros compases y, a mitad del primer cuarto, ya habían participado once de los doce jugadores convocados.

El equilibrio entre defensa y ataque permitió al Valencia alcanzar una ventaja de diez puntos, con Reuvers y Costello liderando la anotación. Sin embargo, Unicaja elevó su nivel defensivo en el tramo final del cuarto y recortó distancias para cerrar el parcial con un ajustado 25-21, destacando Audige por parte visitante.

El segundo cuarto comenzó con mayor intensidad del equipo malagueño, aprovechando la menor fluidez ofensiva del Valencia para dejar el marcador en un suspiro (29-28). La respuesta local llegó en forma de defensa intensa, transiciones rápidas y dos triples consecutivos que obligaron a Ibon Navarro a pedir tiempo muerto (37-30). La pausa surtió efecto y Unicaja cerró el cuarto con un parcial favorable que dejó el marcador en 39-36 al descanso. El Valencia seguía repartiendo minutos y protagonismo, pero comenzaban a aparecer los problemas: bajo acierto en el tiro libre (3/8 al descanso) y dificultad para castigar la defensa rival.

Tras el paso por vestuarios, el partido entró en una fase de lucha constante. Muchas imprecisiones y defensas duras marcaron el tercer cuarto, con Unicaja tardando más de tres minutos en anotar su primera canasta. Aun así, el Valencia no logró imponer su ritmo ni sostener las ventajas. A falta de 1:42 para el final del cuarto, los visitantes se pusieron por delante por primera vez (50-52), obligando al tiempo muerto local. El acierto taronja cayó en picado (46% en tiros de campo, 20% en triples y 33% en libres), mientras Unicaja, muy serio atrás, castigaba cada error. El parcial de 14-21 dejó el marcador en 51-57 y al Valencia contra las cuerdas.

El último cuarto comenzó con otro golpe visitante (0-4) que elevó la desventaja hasta los once puntos. La afición intentó empujar desde la grada y el Roig Arena respondió con un parcial de 5-0 que devolvió la esperanza (63-68 a falta de 2:31). Pero Unicaja no se descompuso y, con cinco puntos consecutivos, apagó cualquier intento de remontada. El Valencia no encontró soluciones ante la defensa planteada por los malagueños y terminó cayendo por 70-76.

Audige, con 20 puntos, fue el máximo anotador del encuentro y el principal referente ofensivo de un Unicaja que mostró madurez, solidez defensiva y aportación colectiva.

El Valencia Basket encajó su primera derrota en casa de la temporada, despidiéndose, eso sí, entre una gran ovación de su público, que reconoció el esfuerzo pese a una noche marcada por los malos porcentajes, las pérdidas y la falta de fluidez ofensiva.

Rueda de Prensa:

Unicaja:

Ibon Navarro: “Hemos sabido superar muchas trampas psicológicas”.

Ha comenzado su comparecencia felicitando a su equipo por la victoria lograda en “un espacio maravilloso” como el Roig Arena y ante “un gran equipo” como el Valencia Basket. El técnico de Unicaja destacó especialmente la madurez mostrada por sus jugadores para superar las “trampas psicológicas” derivadas del partido anterior y del contexto del encuentro.

El entrenador malagueño explicó que el plan de partido pasaba por resistir el buen inicio del Valencia y alargar el esfuerzo del rival, buscando que el conjunto taronja llegara al tramo final sin piernas ni frescura. En ese sentido, reconoció que el Valencia no estuvo a su mejor nivel, algo que atribuyó tanto al exigente calendario que arrastra como al buen trabajo defensivo y colectivo de Unicaja.

Navarro subrayó la importancia del control del rebote como una de las claves del triunfo: “Si dominas tu rebote y haces daño en el del rival, vas ganando mucho terreno”. También señaló que ninguno de los dos equipos estuvo especialmente acertado desde el triple, pero que Unicaja supo sacar un gran provecho del rebote ofensivo y reponerse a la ventaja inicial conseguida por el Valencia en el primer cuarto.

El técnico quiso destacar el valor emocional del triunfo, dedicándolo a la madre de Audige, fallecida apenas 32 horas antes del partido, y elogió el compromiso del jugador por competir en esas circunstancias. Para cerrar, Navarro se mostró orgulloso de ser el primer equipo de la ACB en ganar en el Roig Arena y remarcó la importancia del triunfo, que acerca a Unicaja de forma muy significativa a la clasificación para la Copa del Rey.

Valencia Basket:

Pedro Martínez: “No hay que caer en el dramatismo”

Pedro Martínez compareció tras la derrota con un mensaje de tranquilidad y confianza en su equipo. El técnico taronja reconoció que a nadie le gusta perder dos partidos consecutivos, pero quiso destacar la admiración que siente por sus jugadores, a los que ve comprometidos en dar el máximo en cada encuentro.

El entrenador incidió en la dificultad que supone no solo jugar con tanta frecuencia, sino también tener que adaptarse en muy poco tiempo a rivales con estilos y sistemas muy diferentes. En ese contexto, explicó que tanto ante el Mónaco como en el partido frente a Unicaja el equipo comenzó bien, pero perdió continuidad con el paso de los minutos, algo que atribuyó a la falta de frescura y de acierto en determinados tramos.

Martínez asumió la exigencia del calendario como parte del reto del equipo y descartó cambios drásticos de cara al próximo compromiso. “No vamos a hacer nada diferente”, señaló, apostando por pasar página, preparar el siguiente partido en función del rival y seguir trabajando en la misma línea.

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El técnico pidió evitar el dramatismo y las excusas, tanto individuales como colectivas, insistiendo en la necesidad de perseverar, mantener la calma y mejorar en los aspectos necesarios sin hacer ninguna revolución. También advirtió de que no se puede dar por segura la victoria del lunes ante Zaragoza, reconociendo el cansancio acumulado y recordando que las rotaciones son una herramienta para minimizarlo. Para cerrar, Martínez dejó un mensaje claro: la exigencia del calendario forma parte del trabajo y “es buena” para el crecimiento del equipo.