Los vecinos de la Ciudad de las Artes amenazan con querella penal contra el Umbracle, CACSA y la Generalitat si la terraza abre
Los afectados, que ya ganaron en el contencioso-administrativo, estudian acciones penales contra la empresa gestora, CACSA y la Generalitat Valenciana mientras el Ayuntamiento exige documentación acústica y promete inspecciones esta misma noche.
(Foto de ARCHIVO) Umbracle
La batalla judicial por el ruido en la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia está a punto de dar un salto cualitativo. Los vecinos afectados por la terraza del Umbracle han dejado caer una advertencia sin rodeos: si el recinto abre sus puertas este viernes tal como ha anunciado, estudiarán interponer una querella penal. "Lo único que puede evitarla es que no se abra". La amenaza llega respaldada por una sentencia reciente del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 8 de Valencia, que ordenó al Ayuntamiento adoptar las medidas necesarias para impedir que el ruido del Umbracle y de los conciertos celebrados en el complejo vulnere el derecho fundamental de los vecinos a la intimidad y la integridad moral.
Con esa resolución en la mano, los afectados consideran que tienen el camino despejado para ir más lejos: si la terraza abre y cumple los niveles acústicos, eso significaría que antes no los cumplía, lo que ya sería motivo de querella; y si los vuelve a incumplir, la acción penal se sostiene por sí sola. Las acciones irían dirigidas contra la empresa gestora de la terraza, contra CACSA como responsable del complejo y, posiblemente, contra la Generalitat Valenciana como propietaria del recinto.
El Ayuntamiento, por el momento, quedaría fuera de la vía penal porque, según los vecinos, el consistorio sí lleva a cabo inspecciones y mediciones. Para esta nueva ofensiva judicial, los afectados —que han pasado de los 40 iniciales a "muchos más"— confían de nuevo en los letrados de Juristas contra el Ruido, el mismo colectivo que lleva la querella contra el Real Madrid por los eventos del Bernabéu.
La alcaldesa María José Catalá, preguntada por el asunto durante una visita al barrio de Torrefiel, ha asegurado que el Ayuntamiento no está "con los brazos cruzados" y ha confirmado que este mismo jueves se remitió una resolución a la empresa del Umbracle exigiéndole toda la documentación sobre las condiciones acústicas de la apertura.
El departamento de Licencias analizará esa documentación y realizará un seguimiento exhaustivo. Sobre si esta noche habrá mediciones en directo o actuaciones ante posibles denuncias vecinales, Catalá ha sido tajante: "Se va a hacer todo". La alcaldesa ha recordado además una particularidad legal que complica el escenario: un decreto del Consell aprobado en su día eximía a las instalaciones de CACSA de contar con licencia municipal, lo que limita el margen de actuación del consistorio. Sin embargo, ha insistido en que el Ayuntamiento conserva competencias de revisión sobre las condiciones acústicas y que las ejercerá sin excepción, tanto en el caso del Umbracle como en el de los festivales que se celebran en la zona.