El Corpus pide "sentido común" a la acampada y que dejen la plaza de la Virgen libre este fin de semana: "luego si quieren volver, que vuelvan"
Amics del Corpus reclama que se retiren las tiendas de los docentes durante los actos del 700 aniversario mientras Ayuntamiento, Delegación del Gobierno y manifestantes siguen sin cerrar una solución definitiva pese a la retirada de estos últimos a un extremo de la plaza.
Acampada de profesores en la plaza de la Virgen
La presión sobre la acampada de docentes instalada en la Plaza de la Virgen de Valencia aumenta a medida que se acerca el fin de semana grande del Corpus. Después de varios días de enfrentamiento entre el Ayuntamiento de Valencia y la Delegación del Gobierno por quién debe actuar ante la protesta, la organización de la festividad ha dejado clara su posición: la plaza debe quedar completamente despejada para garantizar el normal desarrollo de los actos programados por el 700 aniversario de una de las celebraciones más emblemáticas de la ciudad. El presidente de la asociación Amics del Corpus, Francisco Esteve, ha asegurado este viernes que la ubicación actual de la acampada, desplazada a uno de los extremos de la plaza tras las negociaciones mantenidas en los últimos días, sigue siendo insuficiente para garantizar la celebración de todos los actos previstos.
La organización del Corpus considera que la solución adoptada de manera provisional no resuelve el problema. Aunque los docentes accedieron a recolocar temporalmente las tiendas para facilitar parte del montaje de la festividad, Amics del Corpus sostiene que la plaza debe quedar totalmente libre, y limpia, durante viernes, sábado y domingo. Desde la entidad recuerdan que llevan cerca de dos años preparando una edición especialmente significativa por la conmemoración de los siete siglos de historia de la festividad y defienden que los actos requieren disponer de todo el espacio de la Plaza de la Virgen. La petición trasladada a los docentes es que abandonen temporalmente la zona durante las jornadas centrales de la celebración y que, una vez finalizada la procesión del domingo, puedan volver a instalarse si así lo desean.
Más de 150.000 personas previstas para los actos
La preocupación de los organizadores y el Ayuntamiento de Valencia es más que lícita, pese a que desde algunos partidos de izquierda no se le quiera dar más importancia al asunto y consideren que ambas acciones pueden convivir. Según explican, la celebración moviliza cada año a cientos de miles de personas y requiere amplios espacios de circulación para garantizar la seguridad y el desarrollo de todas las actividades previstas.
Entre los actos programados figuran representaciones tradicionales, conciertos, la Cavalcada del Convit y la procesión general del Corpus, que convertirán la Plaza de la Virgen en uno de los puntos con mayor afluencia de público de toda la ciudad. Por ello, desde Amics del Corpus consideran indispensable disponer de movilidad suficiente para el montaje, desmontaje y desarrollo de cada uno de los eventos.
Las declaraciones de Francisco Esteve introducen un nuevo elemento en una polémica que hasta ahora había estado marcada principalmente por el choque político entre el Ayuntamiento de Valencia y la Delegación del Gobierno. Durante toda la semana, desde que se decidió instalar la acampada en la plaza de la Virgen, la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, y la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, han intercambiado reproches sobre quién debe asumir la gestión de la acampada y los profesores que allí están reivindicando una educación pública mejor.
Catalá sostiene que la protesta forma parte del ejercicio del derecho de manifestación y que corresponde a la Delegación garantizar la convivencia entre los derechos de los docentes y los actos religiosos. Bernabé, por su parte, defiende que la ocupación física del espacio público es una cuestión regulada por las ordenanzas municipales y que corresponde al Ayuntamiento actuar si considera necesario retirar elementos instalados en la plaza, es decir, las tiendas de campaña, porque le corresponde a la Policía Local la retirada de enseres en la vía pública y los agentes de la Policía Nacional harían de apoyo para garantizar su seguridad si se requiere.
Mientras ambas administraciones mantienen su disputa, Amics del Corpus ha optado por centrar el debate en las necesidades prácticas de la celebración y reclama una solución inmediata.
La negociación de hoy puede jugar un papel clave
La organización del Corpus mantiene la esperanza de que la mesa de negociación convocada este viernes entre la Conselleria de Educación y los sindicatos docentes contribuya a rebajar la tensión. De hecho, los responsables de la acampada se comprometieron a informar a Amics del Corpus sobre el resultado de las conversaciones, conscientes de que cualquier avance en el conflicto educativo podría facilitar una salida pactada respecto a la ocupación de la plaza.
Por el momento, sin embargo, la incertidumbre continúa. Los docentes mantienen su protesta, el Ayuntamiento y la Delegación siguen enfrentados sobre las competencias y la organización del Corpus insiste en que la única solución plenamente satisfactoria pasa por liberar completamente la Plaza de la Virgen durante los actos centrales del fin de semana.