El Ayuntamiento considera que los promotores del Festival de Les Arts sabían lo que podría ocurrir si no cumplían la ley
El consistorio defiende su actuación y considera que actuó de manera acorde a la actual legislación tras la sentencia que daba la razón a los vecinos de la Ciutat de Les Arts y Les Ciencies e instaba al Ayuntamiento a limitar las actividades que no cumplieran con la normativa acústica.
Festival de Les Arts
El Ayuntamiento de Valencia ha cerrado filas en torno a la polémica suspensión del Festival de Les Arts y ha dejado claro que no se plantea dar marcha atrás con el cumplimiento de la normativa acústica en los eventos que se llevan a cabo en la Ciudad de Las Artes y las Ciencias tras la sentencia judicial que dió la razón a los vecinos. El concejal de Urbanismo, Vivienda y Licencias, Juan Giner, ha defendido la actuación municipal y ha asegurado que la cancelación del certamen se produjo simplemente por el incumplimiento de la normativa acústica vigente. Por este motivo, el edil ha insistido en que los organizadores del festival conocían de antemano las condiciones establecidas por la ordenanza municipal y ha subrayado que el consistorio actuó conforme a la legislación, sin excepciones ni tratamientos diferenciados.
Las declaraciones llegan después de que la Policía Local realizara mediciones de sonido durante el desarrollo del festival en la Ciudad de las Artes y las Ciencias y se constatara la superación de los niveles máximos permitidos. Para el gobierno municipal, la actuación responde a una cuestión de cumplimiento normativo y no a una decisión discrecional. Giner defendió que la imagen que proyecta la ciudad es la de una administración que protege a quienes cumplen las normas y garantiza la seguridad jurídica de cualquier actividad que se organice en València.
El concejal comparó además la situación con otros eventos celebrados durante el mismo fin de semana, señalando que conciertos desarrollados en los Jardines de Viveros sí pudieron celebrarse con normalidad al respetar los límites acústicos establecidos. Preguntado por el impacto que la suspensión tuvo sobre miles de personas que habían adquirido entradas para asistir al festival, Giner reconoció que los principales afectados son los espectadores, aunque volvió a recalcar que las condiciones eran conocidas previamente por la organización.
Desde el consistorio sostienen que cada una de las partes implicadas tomó sus decisiones con pleno conocimiento de la normativa y de las consecuencias derivadas de un posible incumplimiento. Las palabras del edil llegan después de las críticas lanzadas por los responsables del festival, que habían cuestionado la actuación de las administraciones y denunciado la falta de interlocución institucional.
Frente a esas acusaciones, Giner aseguró que sí existieron contactos y conversaciones entre representantes municipales, responsables de la Ciudad de las Artes y las Ciencias y los promotores del evento. Según explicó, hubo varios intercambios previos relacionados con la celebración del festival, por lo que rechazó la idea de que la organización no hubiera podido trasladar sus planteamientos a las administraciones competentes.
Sin sanciones más allá del cierre
Sobre la posibilidad de imponer multas económicas por la superación de los niveles de ruido permitidos, el responsable de Urbanismo evitó avanzar posibles expedientes sancionadores. Sin embargo, a su juicio, la consecuencia más severa ya se produjo con la interrupción del festival.
La suspensión de Les Arts ha reabierto además el debate sobre la compatibilidad entre grandes eventos musicales y la normativa acústica de la ciudad, especialmente en zonas próximas a áreas residenciales.