Sabana africana
Bioparc Valencia comparte el emocionante instante del nacimiento de un blesbok en sus instalaciones
La nueva cría, un macho, nace sin incidencias y refuerza el éxito del parque valenciano en la conservación de este antílope africano que estuvo al borde de la extinción.
La cría de blesbok junto a su madre tras el nacimiento en Bioparc Valencia.
La llegada de una nueva vida siempre deja imágenes capaces de emocionar. En esta ocasión, Bioparc Valencia ha compartido el emocionante instante del nacimiento de un blesbok, un singular antílope africano que hace apenas dos siglos estuvo al borde de la extinción. El parto, seguido por el equipo técnico del parque y grabado en vídeo, transcurrió sin incidencias y de forma completamente natural.
La nueva cría, un macho, se encuentra en perfecto estado y sus primeros momentos de vida han confirmado una evolución favorable. El nacimiento supone además una excelente noticia para los programas internacionales de conservación de esta especie, en los que participa activamente Bioparc Valencia.
Las imágenes muestran algunos de los momentos más conmovedores del mundo animal. Tras el parto, la madre permaneció junto a la cría mientras esta comenzaba a adaptarse a su nuevo entorno. Como es habitual en los blesboks, el pequeño demostró una notable vitalidad desde los primeros instantes, siempre bajo la atenta protección de su progenitora y dando sus primeros pasos poco después de llegar al mundo.
Este nacimiento vuelve a reflejar la extraordinaria capacidad de la naturaleza para abrirse paso. También pone de manifiesto la importancia de los esfuerzos de conservación desarrollados durante décadas para garantizar la supervivencia de especies amenazadas.
El blesbok (Damaliscus pygargus phillipsi) es un elegante antílope originario de las praderas del sur de África. Su aspecto resulta fácilmente reconocible por la característica franja blanca que atraviesa su rostro y contrasta con las tonalidades marrones de su pelaje. Actualmente, Bioparc Valencia alberga el grupo de blesboks más numeroso de España, formado por tres machos y seis hembras.
Todos ellos habitan en el gran recinto multiespecie que recrea la sabana africana, donde conviven con jirafas, impalas, antílopes acuáticos, gacelas de Thomson y aves tan llamativas como el avestruz, el marabú africano o el ibis sagrado.
Si todo continúa evolucionando favorablemente, en los próximos días el pequeño podrá integrarse plenamente con el resto del grupo y con las demás especies que comparten este espacio. Será fácil identificarlo por el color crema de su pelaje, mucho más claro que el de los ejemplares adultos. Poco a poco comenzará a recorrer el hábitat con mayor seguridad, observando e imitando el comportamiento de sus congéneres mientras sigue recibiendo los cuidados esenciales de su madre.
Más allá de la alegría que genera cualquier nacimiento, esta nueva cría tiene un importante valor para la conservación. Durante el siglo XIX, la caza indiscriminada redujo drásticamente las poblaciones de blesbok. Sin embargo, las medidas de protección impulsadas durante décadas permitieron revertir aquella situación. Hoy, la especie se ha convertido en uno de los ejemplos más esperanzadores de recuperación de la fauna salvaje y, según los últimos estudios de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, su población se estima entre 55.000 y 70.000 ejemplares, con una tendencia estable.