29-N: Frankestein 3.0 o maldito talego
Los sindicatos se juegan también en el envite, una gran parte de su muy "modesto" bocado presupuestario de ahí que despierten, repentina y milagrosamente, de su largo y silencioso letargo
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante una sesión plenaria en el Congreso de los Diputados.
Porque dado el avance de las múltiples y graves causas criminales que atosigan a nuestro 'amado líder', es de temer que una inminente pérdida del poder ejecutivo, conllevaría muy previsiblemente, que algunos de las docenas de encartados, al advertir mayormente que la Fiscalía y la Abogacía estatal, cortarían de súbito su cordón umbilical con Moncloa, decidieran pues incorporarse, y en buena lógica procesal, a la tan benigna Doctrina Aldama. O a lo que de chicos, en el cole y en el barrio, llamábamos simplemente "chivarse".
De ahí que estas elecciones vengan con estos vientos dramáticos, y que bajo la tragedia de Maricarmen se hayan precisamente convocado. Y hasta con una huelga general en ciernes: qué los sindicatos se juegan también en el envite, una gran parte de su muy "modesto" bocado presupuestario- de ahí que despierten, repentina y milagrosamente, de su largo y silencioso letargo-.
Por lo que no caigamos una vez más en sus "macguffin", más propios del insuperable maestro británico del suspense, que sin empacho nos sirven a bombo y platillo 24/7, en sus múltiples medios, siempre tan ensobrados.
Esa élite política que tantos años lleva instalada en un muy abusivo, petulante, inaccesible y corrupto poder, y que hoy solo ansía perpetuarse: para esencialmente, y por docenas, intentar eludir la siempre temida cárcel.
Qué se lo pregunten si no al yerno del emérito; otra inocente víctima de los ultras y sus sórdidos pseudosindicatos, y por supuesto, de los siempre ridículos e irrelevantes recortes de periódicos.