CITY 2-3 REAL MADRID
Remontada 'made in' Real Madrid para asaltar el Etihad ante un City que regaló más que nunca
Los de Ancelotti fueron superiores y pudieron sacar más renta contra un City más vulnerable que nunca pero efectivo. Dos errores del equipo de Guardiola en el tramo final con el partido ganado dejan la eliminatoria de cara para la vuelta en el Bernabéu la semana que viene.
Mbappé celebra su gol ante el City
El Real Madrid se plantaba en el escenario donde posiblemente peor lo ha pasado durante los últimos años en la Champions. Lo hacía con recuerdos encontrados, buenos y malos momentos, pero con el aura de partido de los que marcan temporadas. El Etihad recibía a los blancos con un mensaje directo para Vinicius: pancarta con Rodri y el Balón de oro con un “Stop crying your heart out” (Deja de llorar con todo tu corazón). El brasileño entró al partido con ganas pero acelerado. Los focos - y los pitos de todo el estadio - estaban sobre él y aunque voluntarioso, empezó precipitado.
Todo ello con un conjunto de Ancelotti que llegaba con una defensa de circunstancias. Mendy, Tchouameni, Asencio y Valverde (estos dos hicieron un verdadero partidazo) han sido el improvisado cuarteto defensivo elegido finalmente por el técnico italiano para frenar al ahora no tan temible Manchester City de Guardiola, que está viviendo uno de los peores momentos de juego y resultados desde que el catalán dirige a los sky blues.
Los blancos entraron bien en el partido, presionando arriba y oliendo las dudas de un rival que llega a esta cita clave en la temporada como llega pero con una plantilla bañada en millones y, evidentemente, con calidad para hacer daño. Tres ocasiones tuvo el equipo madridista en las botas de Mendy, Rodrygo y Mbappé. Estos dos últimos han vuelto a jugar a gran nivel y como decimos, su compañero en el tridente, Vinicius, participativo pero precipitado en la primera parte. En la segunda fue distinta. Le pusieron a Lewis y se le abrió una autopista. Todo ello con Bellingham desaparecido en la primera parte pero que también creció, y de qué manera, en la segunda.
Cuando mejor estaba el Madrid llegó el zarpazo de un Haaland al que le ha costado Dios y ayuda anotar un gol a los blancos. No lo ha logrado en otros partidos donde su equipo ha dominado y, así es el fútbol, en el que menos lo ha merecido la primera que tuvo fue para dentro tras, eso sí, una gran jugada colectiva de los de Guardiola. El gol hizo daño al conjunto blanco - naranja esta vez- que no ha llegado a vivir un deja vú del sufrimiento de eliminatorias pasadas pero sí un recuerdo. Antes del pitido del descanso apretaron los de Ancelotti y Vinicius mandó un balón al larguero.
En la segunda parte el Madrid volvió a crecer y la dominó prácticamente de principio a final. Más intensos y llegando con peligro, perdonaron varias ocasiones claras hasta que Mbappé logró rematar en el área el empate tras un gran pase de Ceballos. No fue el mejor remate del francés, pero la pelota acabó dentro de la portería de un Ederson que pasaría a ser, para su desgracia, protagonista. Antes de eso, cuando mejor estaban los madridistas en el partido, el propio Ceballos - que ha cuajado un gran partido - se pasaba de revoluciones y hacía un penalti claro a Foden. Haaland no perdonaba.
Los aficionados de los sky blues se las prometían felices pero como diría Bordalás "esto es fútbol papá". Y esto es el Real Madrid. Ederson se hizo un lío con los pies que acabó en el empate de Brahim en el 86. Y en el 92, con las tablas firmadas por ambos equipos, los nervios llegaron a la vulnerable defensa del City y Vinicius aprovechó una cadena de errores clamorosos para poner el balón en los pies de un Bellingham que llegó con el alma para culminar la remontada. El Madrid asalta el Etihad y defenderá la renta de un gol en el Santiago Bernabéu.