Portugal le arrebata a España la Liga de Naciones en la tanda de penaltis
El encuentro acabó 2-2 (sí, marcó Cristiano Ronaldo) pero un error de Morata desde los once metros condenó a los de De la Fuente. Mal partido de Lamine. A La Roja le falta gol, mucho gol
Cristiano Ronaldo, claro, le marcó a España
Que sí, que juegan muy bien, aunque en Múnich no fue el caso. Pero si tienes que depender de que los goles te los marquen un centrocampista defensivo y un segunda punta de la Real Sociedad, nos pongamos como nos pongamos es casi que complicado ganar cosas. Así que España, la campeona de Europa, soltó el centro de la Liga de Naciones para entregárselo a Portugal tras caer en la tanda de penaltis tras el 2-2 con el que acabaron los 120 minutos. Un error de Morata desde el punto fatídico condenó a La Roja.
La Liga de Naciones es un éxito, y no se puede negar. Pero tal vez el que esta final four se celebre con el fútbol de clubes ya finalizado, con la temporada agotada, no sea lo mejor. España, exhuberante ofensivamente ante Francia en semifinales, fue una sombra de sí misma ante Portugal. Tal vez porque el colmillo no estaba afilado, sino agotado.
Y porque Portugal es mucho mejor selección que Francia, con tipos curtidos en mil batallas continentales y que cuando se juntan, lo hacen con afán. Comandados por el incombustible Cristiano Ronaldo, al diez por ciento de lo que fue pero aún así decisivo (qué manera de robarle la cartera a Cucurella en el tanto que significó el empate definitivo), los entrenados por el español Roberto Martínez son un hueso, con todas las letras.
Y eso que España supo adelantarse en dos ocasiones. Primero con un gol de Zubimendi tras una serie de rebotes en el área lusa y luego, al borde del descanso, con un toquecito sutil de Oyarzabal. Dos goles de made in Zubieta, la cantera de la Real. Entre medias, un zapatazo de Nuno Mendes había puesto las tablas en Alemania.
Pero España no era España. La decisión de De la Fuente de prescindir de Merino no fue la más acertada, o eso pareció. Lamine Yamal tuvo un partido absolutamente espantoso y Nico Williams volvió a demostrar que es tan eléctrico como carente de gol. Si lo tuviera, claro, sería Garrincha. Y de momento el jugador del Athletic no lo es.
Sí, la Roja mueve el balón, pero se nota que no está Rodri, que es Balón de Oro por algo. La jerarquía del de Villanueva de la Cañada es indiscutible, así como la del otro gran ausente, además de por la testosterona indispensable de Dani Carvajal. Sí, juegan bien, triangulan, de vez en cuando le meten mucha velocidad... pero les falta alma.
Tanto que ni siquiera supieron amarrar el 2-1 favorable en el segundo tiempo, demasiado endebles otra vez atrás, y esta vez no estuvo Unai Simón para hacer milagros, ni siquiera en la tanda. Desde el 2-2, el partido bajó muchísimo de ritmo, solo lo encontró a ratos un Rafa Leao al que solo se le podía parar con faltas. Ni la entrada de Isco ni la de, por fin, Mikel Merino (alejadísimo del área) le dio chispa a una España sin gol. Y cuando entró Morata (¿de verdad no hay mejores delanteros españoles en el mundo?) fue para fallar el penalti. Sí, será decisivo en lo anímico. Pero es que se trata de jugar y marcar. Y en eso... ¡Ay, en eso!