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Messi deja huérfano el 10 de Argentina: anuncia que deja la albiceleste
El astro argentino pone fin a más de dos décadas con su selección después de conquistar el Mundial y dos Copas América. De aquella expulsión a los 47 segundos del debut a la gloria de Catar y el último golpe ante España
Messi no lucirá más el dorsal 10 de la selección argentina. Lo deja
Lionel Messi ya no volverá a vestir la camiseta de Argentina. El 10 ha anunciado su retirada definitiva de la Albiceleste después de 21 años, 207 partidos y 125 goles con la absoluta, el futbolista que más veces vistió la camiseta argentina y el máximo goleador de su historia.
Esta vez no hay calentón después de una final perdida ni puerta entreabierta para regresar. A los 39 años, el futbolista que pasó media vida persiguiendo la sombra de Diego Armando Maradona considera que ha llegado el momento.
“Fue una decisión que dolió y duele en el alma pero entiendo que es el momento”, ha escrito Messi en Instagram. La despedida llevaba semanas guardada: asegura que escribió esas palabras el 21 de julio, dos días después de la final del Mundial perdida contra España. “Me vacié, ya no tengo más para dar”, explica.
Su historia con Argentina había comenzado de la manera menos imaginable. El 17 de agosto de 2005 debutó contra Hungría con 18 años y fue expulsado apenas 47 segundos después de saltar al campo. Un agarrón, un manotazo para soltarse y roja. La carrera internacional más importante de la historia argentina había empezado durando menos de un minuto.
Después llegó Maradona. Primero como comparación inevitable y después incluso como entrenador. El Pelusa dirigió a Messi en el Mundial de Sudáfrica 2010, donde Argentina cayó goleada por Alemania en cuartos. Durante años, a Leo le faltó precisamente aquello que convertía a Diego en intocable: ganar con su selección. Hasta que ganó.
Pero antes tuvo que perder casi todo lo que podía perder. La final del Mundial de Brasil 2014 ante Alemania y las dos consecutivas de la Copa América frente a Chile, en 2015 y 2016, con aquel penalti enviado por encima del larguero en la tanda de la segunda. Fue entonces cuando, roto, anunció que se marchaba de la selección: “Se terminó para mí”.
Tenía 29 años y Argentina parecía haberse convertido en su particular maldición. Regresó apenas unas semanas después, llevó a la Albiceleste a Rusia 2018, donde todavía sufrió otra decepción a su mochila, antes de que la llegada de Lionel Scaloni terminara cambiándolo todo.
La Copa América de 2021 en Maracaná rompió por fin el hechizo: Argentina derrotó a Brasil y Messi levantó su primer gran título con la absoluta. Después llegaron la Finalissima contra Italia y, sobre todo, Catar 2022. Allí marcó siete goles, dos de ellos en una final descomunal contra Francia, y levantó la Copa del Mundo que llevaba toda una carrera persiguiendo.
La comparación con Maradona dejó entonces de ser una deuda para convertirse simplemente en una discusión de sobremesa. Todavía añadió la Copa América de 2024 ante Colombia y llegó al Mundial de 2026 como campeón vigente. El futbolista al que durante años se reprochó no ganar con Argentina terminó conquistándolo prácticamente todo con ella.
Y terminó contra España. La final del Mundial de 2026 fue el partido número 207 y el último de Lionel Messi con Argentina. La albiceleste no pudo retener la corona conquistada cuatro años antes y aquella derrota cerró, aunque todavía no lo supiéramos, una historia que había comenzado 21 años atrás con esa expulsión a los 47 segundos.
Messi tardó en hacerlo oficial, pero no en tomar la decisión. “Dolió y duele en el alma”, asegura. Durante muchos años Argentina le preguntó a Messi cuándo iba a ser Maradona. Después le preguntó cuánto tiempo más podría seguir siendo Messi. Ahora tendrá que responder a una cuestión bastante más complicada: quién se atreve a ponerse su 10.