Zidane sale de su trabajo de seleccionador y se lía: "¡Por mi madre, he visto al GOAT!"
El nuevo técnico de Francia desató una pequeña locura al abandonar la sede de la Federación: carreras detrás de su coche, móviles por todas partes y un aficionado incapaz de contenerse tras encontrarse con su ídolo
Zinedine Zidane, durante su rueda de Prensa de ayer en París
Zinedine Zidane apenas lleva unas semanas como seleccionador francés, pero hay cosas que no necesitan periodo de adaptación. Una de ellas es comprobar que, casi veinte años después de colgar las botas, sigue provocando en Francia fenómenos bastante poco compatibles con pasar inadvertido. Esta vez bastó algo tan extraordinario como salir de su oficina.
El técnico abandonaba la sede de la Federación Francesa después de comparecer ante los medios cuando comenzó el pequeño caos. Decenas de aficionados esperaban fuera para fotografiarle, pedirle un autógrafo o simplemente verle de cerca. Cuando apareció Zidane, los teléfonos se levantaron y algunos seguidores terminaron incluso corriendo detrás de su coche.
"¡He visto al GOAT!"
La escena dejó además una frase difícil de mejorar. Uno de los jóvenes presentes, completamente desatado después de conseguir ver al nuevo seleccionador, celebró el encuentro con un grito que resume bastante bien el estatus que conserva Zizou en su país: "¡Por la vida de mi madre, he visto al GOAT!".
No era una presentación multitudinaria ni una celebración de Francia. Zidane acababa simplemente de terminar otra jornada de trabajo después de comparecer como seleccionador, cargo que asumió oficialmente a finales de julio como sucesor de Didier Deschamps. La Federación ha iniciado con él un nuevo ciclo que tiene como gran horizonte el Mundial de 2030.
Pero fuera de los despachos parece que algunas cosas continúan exactamente donde las dejó. Zidane sigue provocando romerías de aficionados, aunque sin verjas que saltar. Hay futbolistas que se retiran y se convierten en leyendas. Lo complicado es que, tantos años después, la gente siga echando a correr cuando te ve aparecer por una puerta.