La dura temporada del Liverpool tras la muerte de Jota: "Nos importaba un carajo el fútbol"
El trágico fallecimiento que acabó con la vida del futbolista portugués dejó una cicatriz imborrable en Liverpool. Andrew Robertson confiesa lo difícil que fue encarar la temporada para el vestuario después de aquello.
Virgil van Dijk y Andrew Robertson, capitanes del Liverpool, en el funeral de Jota
Si se dice popularmente que el fútbol es la cosa más importante de las menos importantes es en parte porque, cuando la vida golpea en serio, el balón pasa a un segundo plano. Sobre ello puede hablar largo y tendido toda la ciudad de Liverpool. Ha pasado más de un año desde que un trágico accidente de tráfico terminó con la vida de Diogo Jota, uno de los jugadores más queridos por la ciudad y el vestuario. Y la vida no ha vuelto a ser igual desde entonces.
El Liverpool llegó al verano de 2025 en plena fiesta. Acababan de ganar la Premier League de forma sorpresiva y esa euforia fue cortada cuando Diogo Jota se estrelló junto a su hermano en Zamora. La noticia devastó a todo el mundo del deporte, pero sobre todo a Liverpool y Portugal, que hace pocos días había ganado la Nations League contra España.
Tras el fatídico suceso, el Liverpool tuvo que forzarse a poner la mente en el campo. El mercado de fichajes fue muy movido para los reds, que ilusionaron con una enorme inversión, pero el curso terminó en una enorme decepción. Ahora ya empezando una nueva campaña, Andrew Robertson, leyenda del Liverpool que dejó el club tras terminar su contrato en verano, ha hablado por primera vez en profundidad sobre cómo vivió el vestuario la primera temporada sin Jota.
"Porque acabábamos de perder a uno de nuestros mejores amigos en el vestuario… habíamos perdido la chispa, y ya no podíamos rendir al máximo. Cuando lo pienso hoy en día, en ciertos momentos nos decíamos ‘En el fondo, ¿para qué sirve esto? Mira por lo que está pasando la familia de Jotsy, mira a sus hijos'", confiesa el lateral escocés en The Overlap.
De los flamantes fichajes que realizó el Liverpool, pocos estuvieron a la altura de las expectativas. Pero Robertson los excusa: "Es como si llegaran a un club con el corazón roto. Me daba tanta pena por esos chicos, porque habían firmado por cantidades colosales. Les tomó meses adaptarse porque nos importaba un carajo el fútbol, es la verdad".