España somete al Planeta Fútbol: ocho coronas y un dominio absoluto en chicos y chicas
La victoria femenina en el Mundial Sub-20 amplía un palmarés que reúne tres Mundiales, tres Europeos, un oro olímpico y una Nations League: una colección compartida por hombres y mujeres que explica la pujanza del fútbol nacional
España conquistó ayer el Mundial Sub-20 femenino: octavo titulo en vigor
Laia López detuvo el penalti y España volvió a hacer sitio en la vitrina. El Mundial femenino Sub-20, conquistado ante Corea del Norte, eleva a ocho las grandes coronas que conservan simultáneamente nuestras selecciones de fútbol once. Cambian las edades, los vestuarios y los entrenadores. La bandera que aparece detrás de la copa nos es bastante familiar: la rojigualda.
La colección masculina reúne el Mundial de 2026, la Eurocopa de 2024, el oro olímpico de París y el Europeo Sub-19 de este verano. Son cuatro títulos vigentes, no una colección de trofeos. A la absoluta solo le falta recuperar la Nations League para completar un pleno que sería galáctico, interplanetario, divino: Portugal se la arrebató en los penaltis de la final de 2025.
Ese subcampeonato impide presumir de tener la colección completa, pero permite medir la exigencia. El fútbol masculino español presenta una combinación inédita: campeón mundial, europeo y olímpico al mismo tiempo. La Nations League sería una guinda del pastel pero de las ricas.
Francia reunió Eurocopa y oro olímpico en 1984, pero entonces el Mundial pertenecía a Italia. Cuando los franceses juntaron los títulos mundial y europeo, en 2000, tampoco tenían la corona olímpica. España ha unido las tres piezas. Hay antecedentes ilustres para los dobletes; para el escaparate completo, los vecinos tendrán que mirar a España.
Las mujeres aportan el Mundial absoluto de 2023, la Nations League de 2025, el Europeo Sub-19 de 2026 y el Mundial Sub-20 recién conquistado. Cuatro trofeos que cuentan algo más que una generación excepcional. Las pequeñas llegan al siguiente escalón con experiencia levantando copas. El periodo de adaptación incluye aprender dónde colocarse para la fotografía cuando se levanta el trofeo.
La cantera ofrece dos detalles que dejan a los rivales tiritando: los chicos ganaron su Europeo Sub-19 sin recibir un gol y las chicas encadenaron su quinto título continental consecutivo. Brasil patentó el jogo bonito; España ha organizado los relevos. El balón habla español, pero también lo hacen las coberturas, los desmarques y las manos que salvan finales.
La última conquista no llegó con una interminable combinación de pases, aunque sea la seña de identidad en Las Rozas. Llegó después de un 0-0, con una tanda resuelta por 4-3 y Laia bajo los palos. La portera puso la última firma a un campeonato que sus compañeras ya pueden enseñar cuando llamen a la puerta de la absoluta. Allí las recibirán otras campeonas del mundo.