Mbappé echa un pulso al Real Madrid: de discoteca en París a montar en bici en Suiza
El francés se graba pedaleando durante su "descanso activo" diez días después de que su entrenador censurara expresamente esa práctica; le toca tomar su primera gran decisión: cambiar su libreto o tomar alguna medida contra Kylian
Mbappé montando en bicicleta, en sus historias de Instagram
Kylian Mbappé sigue recuperándose de su lesión de rodilla, pero cada día parece un poco más lejos de guardar reposo mediático. Primero fue París. Allí apareció de madrugada en una discoteca junto a Ester Expósito mientras el Real Madrid explicaba a medios cercanos que su viaje había sido consensuado con el cuerpo técnico y los servicios médicos. Ahora el francés está en Suiza. Y esta vez no le ha cazado nadie: él mismo ha publicado un vídeo montando en bicicleta. Sin especificar el lugar. Sus acompañantes han sido menos discretos.
La sucesión de acontecimientos convierte lo que podría parecer una inocente excursión en el primer pulso serio que José Mourinho afronta desde su regreso al Real Madrid. Porque apenas diez días antes de que Mbappé decidiera pedalear, su entrenador había hablado precisamente de lo que un futbolista puede y no puede hacer fuera del campo.
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El Real Madrid da permiso a Mbappé para recuperarse en París... y le cazan en una discoteca
David del Casar
"Desafortunadamente, un futbolista no puede esquiar en la montaña, no puede montar en bicicleta", aseguró Mourinho. La explicación fue todavía más explícita: "Te caes de una bicicleta y quizás no juegas tres partidos. O quizás algo peor, quizás te rompas una pierna, quizás te hagas solo un moratón, pero ese cardenal puede impedirte estar al máximo nivel".
Cuando le preguntaron si se refería a una limitación contractual, tampoco dejó demasiado espacio para la interpretación: "No me importa el contrato, me importa la forma en que miras tu trabajo".
De la discoteca 'autorizada' a la bicicleta en Suiza
El viaje a París ya había obligado al Real Madrid a apagar el incendio. Después de que Mbappé fuera fotografiado de madrugada en una discoteca, desde el club se trasladó a distintos medios que el desplazamiento había sido "consensuado" y "coordinado" con Mourinho, su cuerpo técnico y los médicos durante el periodo de "descanso activo".
Aquella explicación protegía al jugador: Mbappé no se había marchado a París a espaldas del Madrid. Pero ahora se abre otra pregunta. El delantero ha aparecido en Suiza mientras continúa recuperándose y no consta públicamente que este nuevo desplazamiento forme parte del mismo plan autorizado. Tampoco aprovechó para contar el plan de viaje del francés en esas filtraciones "autorizadas" a la Prensa amiga. Aunque la cuestión suiza, sin embargo, casi queda pequeña ante la bicicleta.
Porque Mourinho ya había dejado otra sentencia después de la condena a Raúl Asencio por conducir bajo los efectos del alcohol: "Un jugador del Real Madrid lo es 24 horas al día, siete días a la semana y 12 meses al año". Y otra perla en esas mismas declaraciones: "Errores todos hacen, pero errores acumulados es una cosa diferente". Después llegaron la noche parisina de Mbappé y, ahora, unas imágenes que chocan directamente con el ejemplo elegido por el propio entrenador. Las entrevistas las carga el diablo.
Mourinho ya tiene su primer gran problema
¿Qué hará ahora The Special One? Si considera que Mbappé no ha cometido ninguna falta, tendrá que explicar cómo encaja su comportamiento con las obligaciones que él mismo acaba de establecer públicamente. Si entiende que no ha cruzado ninguna red flag, la alternativa tampoco resulta sencilla.
Cualquier medida contra Mbappé podría provocar el enfado de Florentino Pérez. El presidente protege a la gran estrella de su proyecto y abrir un conflicto entre el francés y Mourinho supondría trasladar al vestuario un problema que hasta ahora se había limitado fundamentalmente al ruido exterior.
También está el madridismo. Mbappé marca goles y eso compra casi todo en el fútbol, pero las imágenes se acumulan precisamente cuando está lesionado y mientras su entrenador predica sacrificios que incluyen discotecas, esquí y, específicamente, bicicletas. Mourinho ha construido buena parte de su carrera imponiendo una regla muy sencilla: nadie está por encima del equipo. Mbappé acaba de colocarle delante la letra pequeña que él mismo escribió.