Bukaneros lleva su guerra contra Martín Presa al límite y paraliza el Rayo-Athletic
El lanzamiento masivo de aviones de papel y pelotas de goma desde el fondo de Bukaneros obligó al árbitro a suspender el encuentro en el minuto 25 y eleva otro peldaño el enfrentamiento con el presidente
Vallecas, repleto de aviones de papel y pelotas de goma en el Rayo-Athletic
El Rayo Vallecano regresaba este sábado a su estadio después de tres partidos de Liga exiliado en Butarque. Pero el fútbol apenas duró trece minutos. Una lluvia de aviones de papel y bolas de goma en una acción promovida desde el fondo de Bukaneros, los aficionados radicales de ultraizquierda del equipo vallecano, obligó a detener el encuentro contra el Athletic, que terminaría suspendido definitivamente. La guerra contra Raúl Martín Presa había saltado al césped.
Todo comenzó cuando el Athletic se disponía a lanzar un saque de esquina. Desde el fondo ocupado por Bukaneros primero, y luego desde el resto del estadio, empezaron a caer cientos de objetos de papel mientras una pancarta señalaba directamente al presidente: "Presa, la pelota está en tu tejado". El árbitro José María Sánchez Martínez interrumpió el juego y ordenó despejar el terreno de juego.
Tras varios minutos de espera, el partido pudo reanudarse. Apenas fue un espejismo. Los lanzamientos continuaron desde todas las partes del campo y el colegiado terminó enviando a los futbolistas a los vestuarios en el minuto 25. Ni siquiera la intervención de Isi Palazón y Óscar Valentín, que trataron de calmar a la grada, consiguió detener la protesta. La suspensión definitiva llegó después.
No fue un estallido espontáneo. La protesta contra Martín Presa estaba preparada y durante las horas anteriores al encuentro se habían repartido octavillas llamando a participar en ella. El mensaje escogido era inequívoco: "Presa, la pelota está en tu tejado". Esta vez acabaron cayendo cientos sobre el césped y la pelota dejó de rodar.
Una guerra que viene de lejos
La relación entre Bukaneros y Martín Presa lleva años rota. El grupo más reconocible de la grada de Vallecas mantiene un enfrentamiento frontal con el presidente por su gestión del club, salpicado de protestas, pancartas, cánticos y episodios de enorme tensión. Lo ocurrido este sábado supone un salto evidente: la guerra terminó afectando directamente a la competición, a LaLiga.
Esta temporada había añadido además un combustible especialmente volátil. Los problemas del estadio obligaron al Rayo a disputar sus primeros partidos como local en Butarque, una situación que volvió a colocar a Presa en el centro de las críticas. El regreso a Vallecas debía devolver cierta normalidad. Ha ocurrido exactamente lo contrario.
Después de semanas reclamando volver a su casa, una buena parte de la afición rayista consiguió que el primer partido de regreso no pudiera terminarse. Los jugadores del Rayo fueron incluso quienes intentaron convencer a su propia grada para que permitiera continuar un encuentro que también necesitaban disputar. En balde. A los Bukaneros el Rayo les importa poco: solo ellos mismos.
Ahora queda por conocer cuándo se jugarán los minutos pendientes y qué consecuencias disciplinarias tendrá lo sucedido. El lanzamiento de objetos y la suspensión quedan reflejados en el acta arbitral, punto de partida para cualquier expediente posterior. Athletic y Rayo tendrán además que encontrar hueco para terminar un partido que apenas había comenzado.