| 30 de Mayo de 2024 Director Benjamín López

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La despedida deslucida de Benzema y las lágrimas de Nacho

Frío adiós del delantero francés: perfil bajo, compañeros serios, público despegado, ni una lágrima. Nacho y Ceballos parecieron despedirse del Bernabéu en el manteo final

| Mariola López Deportes

Es difícil encontrar una despedida más fría que la vivida ayer domingo por Karim Benzema en el Bernabéu. El delantero francés, el que fuera el ojito derecho de Florentino Pérez desde el regreso del presidente blanco y el fichaje del ariete del Lyon en el verano de 2009, tuvo un adiós de lo menos emotivo. No es que no hubiera un acto institucional preparado, la excusa es que Benzema avisó esa misma mañana de su partida, es que no hubo ni una lágrima, ni un nudo en la garganta, ni compañeros entregados y, por no haber, no hubo ni siquiera un reconocimiento unánime y escenificado de los aficionados que acudieron al Bernabéu.

 

Fue todo muy desangelado. Benzema marcó de penalti y celebró el gol como uno más, sin nada extraordinario. A los treinta segundos, Ancelotti decidió sustituirle para hacer efectiva la marcha de un delantero que es el segundo goleador histórico del club madridista, sólo superado por Cristiano. Por supuesto que hubo ovación, tampoco dio la impresión de que fuera suficiente para ser catalogada como "atronadora". Benzema no soltó ninguna lagrimita. No hizo como Míchel en su día, arrodillarse para besar el césped mientras se ahogaba en su llanto. No fueron los compañeros a arroparle, no se acercó ninguno. Modric entró por él, pero el ritual fue el de una sustitución normal. Asensio, que pasó por el mismo trago mucho más tarde, tuvo una despedida más emotiva, con la plantilla acercándose a reconfortarle, con Lucas Vázquez (su recambio) siendo extremadamente cariñoso con el balear.

Al acabar el partido ya sí, fue otra cosa. Pero también muy deslucida. No hubo, como sucediera con Cannavaro o Van Nistelrooy por poner dos ejemplos de jugadores extranjeros. una entrega de una placa por parte de la grada del Fondo Sur: la afición más entusiasta le dio la espalda. Sí hubo un manteo a Karim, pero también a Asensio, Hazard y Mariano. Los cuatro por igual. Una leyenda del Real Madrid despedido como uno más. El hijo de Karim en el césped, un paseo por el campo con un nudo en la garganta pero tampoco demasiado expresivo. El martes hay un acto institucional de adiós en Valdebebas, pero lo que se vivió en el Bernabéu fue muy cochambroso. Vinicius cumplió 150 partidos de blanco y se llevó una camiseta conmemorativa que le entregó el presidente pero para Benzema no hubo ni un abrazo extra, ni un esfuerzo del club a la vista de todos.

 

Nacho y Ceballos dejan dudas

La pobre escenografía dejó claro que los cuatro jugadores con "comunicado oficial" (noticia en la web corporativa) anunciando su marcha, se iban. Benzema, Asensio, Mariano y Hazard se despidieron oficialmente del Real Madrid. Pero quedó la duda de qué sucedería con otros muchos. Sobre todo, con Nacho y Ceballos. El central canterano, enfocado en un momento por las cámaras de televisión, apareció arrasado en lágrimas y señalándose el escudo de la camiseta. La imagen sobrecogió, aunque fue demasiado breve. Además, ya durante el partido rogó a la Grada de Animación que dejase de cantar "Nacho, quédate". Su adiós parece cercano. Por su parte, Ceballos dio la impresión de despedirse del Bernabéu durante el manteo de sus compañeros, aunque no fue algo demasiado notorio y podría ser que estaba saludando a familiares y amigos en la grada. La solución, en los próximos días.