05 de Marzo de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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Pogacar, en la ceremonia final del último Tour de Francia.

Pogacar vendrá a España para ganar la Vuelta en 2021

El jovencísimo ciclista esloveno, última ganador del Tour de Francia, repetirá la próxima temporada en la ronda gala y además estará corriendo en la Vuelta a España.

| El Tío del Mazo Deportes

El vigente ganador del Tour de Francia, Tadej Pogacar, ha anunciado hoy su intención de correr la próxima edición de la Vuelta Ciclista a España. Que lo haya hecho ahora, en enero, antes de que empiece la temporada, no es un tema menor. Es una declaración de intenciones.

Desde el año 1995, las tres grandes vueltas ciclistas siguen un orden inalterable (con la única excepción de una pandemia mundial acontecida en 2020). Primero el Giro, luego el Tour y después la Vuelta.

Eso confiere a la ronda nacional una gran ventaja sobre la italiana en términos de participación. Dado que ningún corredor que dispute realmente la general puede participar en las tres vueltas, deben optar por dos. Y para las grandes figuras el Tour es ineludible. Así que deben elegir entre la Vuelta y el Giro.

Y la mayoría elige la Vuelta. Pero lo hacen porque, dado que el Tour solo lo puede ganar uno, el resto de participantes tiene una última oportunidad de salvar la temporada: brillar en la Vuelta Ciclista España. Es como ir a “los exámenes de septiembre”. Literalmente además porque la Vuelta finaliza en septiembre.

Eso mismo hizo, por ejemplo, el vigente campeón, Primoz Roglic. Tras quedar segundo en el Tour salvó de manera brillante su temporada llegando de rojo a Madrid y ganando además 4 etapas. Otros no tuvieron tanta suerte. El as galo Thibaut Pinot fracasó en el Tour y fracasó en la Vuelta.

Pero ambos tenían una cosa en común: ambos decidieron su participación en La Vuelta después de acabar el Tour por debajo de sus expectativas. Y así lo han hecho, con mayor o menor fortuna, muchas figuras en los últimos años: Romain Bardet, Vincenzo Nibali o el propio Alberto Contador.

Por eso tiene tanto valor que la estrella número uno del pelotón mundial haya anunciado en enero que quiere correr la Vuelta Ciclista a España. Luego se torcerá o no, habrá lesiones, cansancio o coronavirus, pero su idea inicial es presentarse en 14 de agosto en Burgos para ganarla.

Así figura entre sus objetivos, anunciados hoy por su equipo, el UAE Team Emirates. El joven esloveno se quedó ya con la miel en los labios en su primera participación, cuando, con solo 20 años quedó tercero en la general y se anotó tres etapas, la última con una exhibición memorable en la Sierra de Gredos. Para el reto, siempre según los planes del equipo, contará con la ayuda del ciclista español David de la Cruz y del italiano Matteo Trentin.

Todo un lujo para la competición española que tiene, eso sí, un cercano precedente. El anglo-keniata Chris Froome, mejor vueltómano de la década recién concluida, también brilló en su primera participación. Acabó segundo y, aunque años después los tribunales acabaron dándole la victoria tras la descalificación de Juanjo Cobo, tuvo esa espina clavada durante años. Hasta 4 veces participó en la ronda antes de ganarla en 2017, cuando ya había ganado 4 tours de Francia.

Y es de agradecer. Figuras como Froome y Pogacar hacen que la Vuelta haya dejado de ser “la de septiembre” para convertirse en obejtivo prioritario no ya de las grandes estrellas del pelotón, sino de los mejores del mundo