La agencia tributaria catalana tendría que aumentar su plantilla hasta los 5.200 empleados
Gestha advierte; este Gobierno nos dirige a un modelo tributario federal
Al final, que se limite la solidaridad interterritorial beneficiará sobre todo a Madrid, seguida de Baleares y Cataluña en detrimento de Extremadura, Canarias o Asturias.
El presidente de Gestha, Carlos Cruzado, y coautor del libro "Los ricos no pagan IRPF".
Los Técnicos del Ministerio de Hacienda (GESTHA) advierten de que tras el anuncio del Gobierno se han puesto las bases de un modelo tributario federal, en medio de un contexto convulso en la AEAT.
Gestha sostiene que la gestión tributaria federal responde a la decisión de la Ministra de Hacienda para que todas las Comunidades Autónomas de régimen común (CCAA) alcancen mayor capacidad normativa y de gestión del IRPF.
Los técnicos de Hacienda creen que, aunque en un primer momento buena parte de las CCAA no querrán las nuevas competencias, en un futuro las asumirán como en su día hicieron con la gestión y recaudación de los impuestos de Sucesiones y donaciones, Transmisiones patrimoniales, Patrimonio o Juego.
Con este acuerdo, cuando la Agencia tributaria de Cataluña (ATC) asuma la recaudación de 27.590 millones del IRPF en Cataluña, pasará de recaudar 5.238 millones de sus impuestos cedidos y propios a gestionar 38.238 millones en 2026, seis veces más; tendrá que devolver 2.737 millones a los declarantes catalanes, así como reintegrar al Estado la parte que se acuerde de la cuota estatal del IRPF.
La ATC tendría que aumentar su plantilla hasta los 5.200 empleados
Precisamente, la razón por la que el Acuerdo prevé un grupo de trabajo entre la AEAT y la ATC para la gestión del IRPF es el reducido tamaño de la ATC con solo 832 personas empleadas, de ellas 29 inspectores y 41 técnicos tributarios autonómicos. Según Gestha, la ATC tendría que aumentar su plantilla hasta los 5.200 empleados, de los cuales unos 2.000 serán inspectores y técnicos autonómicos, ambos del subgrupo A1, para realizar el control tributario del IRPF.
A medio plazo, Gestha ve posible que la AEAT ceda medios informáticos a la ATC para compartir la información del IRPF y que no aumente el fraude, pero será muy difícil el traspaso de una parte del personal, asegurando que la gran mayoría de los 6.359 empleados de la AEAT en Cataluña rechaza integrarse en la ATC.
Por eso, estima que aumentará la gran demanda de traslados de los empleados destinados en la AEAT en Cataluña, especialmente de los 2.049 técnicos de Hacienda, que son el 78,3% de la plantilla con funciones superiores de recaudación, comprobación y liquidación tributaria y aduanera, sin que las mayores retribuciones y la integración en un cuerpo superior en la ATC sean un atractivo suficiente al carecer la mayoría de ellos de lazos afectivos y familiares en la región.
Estas dificultades llevan a los técnicos de Hacienda a proponer un consorcio tributario para el Impuesto de la Renta, en línea con la opinión del consejero de Presidencia de la Generalitat, Albert Dalmau, que condiciona la cesión del IRPF a las modificaciones de la LOFCA en el Congreso y el aumento de los recursos humanos de la Agencia Tributaria Catalana.
También hay que tener en cuenta las resistencias en la AEAT, como las que llevaron a crear la Delegación Central de Grandes Contribuyentes justo antes de que se aprobara el consorcio tributario en el Estatut.
¿Qué va a decir el parlamento?
Tras considerar imprescindible cambiar varias leyes orgánicas y ordinarias para ceder, además de la gestión, un mayor porcentaje de la recaudación del IRPF a las comunidades autónomas; los técnicos del Ministerio de Hacienda piensan que el Gobierno de España tendrá que emplearse en una intensa negociación multilateral para acordar el cambio del modelo de financiación autonómica, realizar un diseño impecable de las modificaciones legales necesarias para ceder la gestión del IRPF sin tacha de inconstitucionalidad, y recabar los apoyos parlamentarias para su aprobación.
No obstante, en opinión de Gestha, la actual crispación política complicará la negociación del nuevo modelo de financiación autonómica, que debe asegurar la suficiencia financiera del gasto regional y la solidaridad territorial, especialmente en cuanto al criterio de ordinalidad, en relación con la corresponsabilidad fiscal para que los servicios públicos tengan niveles similares en todas las CCAA.
De aprobarse finalmente una aportación a la solidaridad territorial con el criterio de Ordinalidad de la recaudación tributaria, las CCAA más beneficiadas serán donde más se recauda en relación con la financiación que reciben, principalmente la Comunidad de Madrid, seguida de Baleares y Cataluña.
Por el contrario, las CCAA más perjudicadas serán las que reciben más financiación de los Fondos de Garantía, Suficiencia, Cooperación y Competitividad, en relación con la recaudación en dichos territorios, como Extremadura, Canarias o Asturias.