El Ibex resiste el vendaval Trump y sube un 4,48 por ciento en una semana marcada por el petróleo
Evolución del IBEX 35 durante esta semana
El Ibex 35 ha cerrado una semana de montaña rusa y, aun así, con un balance sorprendentemente bueno: +4,48% semanal, pese a terminar el jueves con una caída del -0,14% (17.555,9 puntos) después de que Trump pasara en horas de “anunciar un final cercano” a amenazar con ataques “con extremada dureza” si no hay acuerdo.
Ese cambio de tono reactivó la volatilidad a causa de la geopolítica y volvió a empujar al petróleo (Brent +5% el jueves), lo que explica que el mercado pasara de euforia a cautela en cuestión de minutos. En paralelo, el telón de fondo es el mismo: el crudo disparado, las bolsas nerviosas y el riesgo de que el shock energético se traduzca en inflación y tipos más altos durante más tiempo.
El comportamiento interno del índice también dice mucho. El Ibex está comportándose de manera muy sensible a los titulares de la guerra y a las decisiones políticas (y esta semana, además, con Indra como protagonista por el relevo en la presidencia, que fue leído como un movimiento intervencionista de Sánchez). Con el calendario de Semana Santa, la reacción fue todavía más brusca: menos liquidez y más volatilidad intradía.
Técnicamente, el índice está en una fase de recomposición. Venía de perder soportes con violencia y ahora está intentando estabilizarse de nuevo sobre 17.500. La zona clave a vigilar es 17.497 puntos. Mantenerse por encima ayudaría a pensar en consolidación y posible continuidad del rebote. Por arriba, la primera resistencia importante está en 17.840; superarla sería la señal de que el Ibex puede empezar a recuperarse de verdad. Por abajo, el soporte inmediato es 16.665 y, si el mercado vuelve a ponerse feo con el petróleo, la referencia pasa a ser 16.248. En resumen, semana fuerte en rentabilidad, pero con un mensaje preocupante. Mientras Trump e Irán sigan marcando el precio del crudo, el Ibex seguirá moviéndose a golpe de titular, con rebotes potentes pero también con volatilidad.
Cotizaciones de Iberdrola esta semana
Iberdrola llega a esta semana con una coyuntura muy favorable: por un lado, está reforzando su crecimiento en redes y almacenamiento (justo lo que mejor encaja con la electrificación y la seguridad energética); por otro, mantiene el perfil defensivo típico de una utility en un mercado todavía nervioso.
En el plano corporativo, la reciente noticia de Portugal es muy relevante porque no es marketing: Iberdrola ha iniciado la instalación de sistemas de almacenamiento de energía con baterías en sus plantas solares Alcochete I y Algeruz II (Setúbal) y financiación ligada al plan de recuperación portugués; es decir, baterías para almacenar y generar energía y estabilizar la generación renovable. A esto se suma una estrategia que el mercado viene premiando, la inversión masiva en redes en Reino Unido (plan de 20.000 millones de euros hasta 2028) y despliegue de almacenamiento también en España (por ejemplo, baterías en Alarcón y ayudas FEDER para nuevos proyectos).
En lo técnico, Iberdrola muestra una estructura alcista madura, con la acción ya en la zona de 20,3 € y atacando la resistencia de corto plazo. Su horizonte es de continuidad, pero con un matiz importante: Iberdrola ha estado consolidando cerca de máximos y lo que necesita para volver a acelerar es romper con claridad la resistencia de la zona 20,38 €. Si lo consigue, el siguiente objetivo técnico natural pasa a ser la zona de 22 € (por proyección y por la amplitud que deja el gráfico tras la consolidación).
Por abajo, el nivel que no debería perder para que el movimiento siga siendo sano está en torno a 19,5 € (soporte y zona de apoyo reciente). En resumen, una coyuntura empresarial muy bien alineada y un gráfico que ya está pidiendo ruptura. La clave de la próxima semana es si confirma cierres por encima de 20,38 o si necesita unas sesiones más de digestión antes de atacar el siguiente tramo.
Posiciones del Barril de Brent
El Brent vuelve a ser el termómetro principal del riesgo geopolítico. Esta semana el precio se está moviendo por el riesgo físico y logístico asociado a Ormuz y por la señal política que llega desde Washington. Tras el discurso de Trump, el WTI llegó a subir más del 11% y Brent cerca del 8%, con el Brent en el entorno de 109 $, precisamente porque el mercado interpreta que la escalada puede prolongarse y afectar al suministro.
En paralelo, la situación cada vez se aproxima más a un daño estructural: el Estrecho de Ormuz es el principal cuello de botella mundial por lo que cualquier interrupción sostenida obliga al mercado a poner un precio más caro para dar la señal adecuada de precios, es decir, como mensajero de escasez, lo que conlleva destruir demanda y atraer oferta. Por eso también la IEA activó una respuesta extraordinaria con la liberación coordinada de 400 millones de barriles, reconociendo una disrupción severa de flujos por Ormuz.
Desde el punto de vista técnico, el Brent cotiza alrededor de 109 $, muy por encima de su media de 20 sesiones (96,46 $), con velas amplias y volumen elevado (señal de estrés y coberturas urgentes). Los niveles son muy claros para nuestro seguimiento semanal: 100 $ como soporte psicológico inmediato, 96 - 97 $ como primer suelo técnico por la media y la zona de congestión previa, y 87 - 88 $ como soporte de mayor entidad si hubiera un giro serio por la desescalada y normalización del tráfico.
Por arriba, el mercado ya está midiendo la zona 110 - 120 $. Situaríamos 110 $ como resistencia inmediata y 120 $ como umbral macro (a partir de ahí, el shock empezaría a contaminar de forma más visible la inflación, aceleraría subidas tipos y penalizaría renta variable). Cada vez que el Brent vuelve a superar 100 $, las bolsas lo sienten y la dirección diaria depende de si el mercado cree que la escalada se consolida o si se descuenta una salida negociada.