Europa se estanca en la producción de vehículos mientras se dispara la importación de vehículos chinos.
El precio medio de los vehículos chinos en Europa se ha reducido de 19.264 euros en 2023 a 13.639 euros en 2025 lo que les permite vender por primera vez más de 1.000.000 vehículos en Europa y crecer al 30,7%.
Fábrica de vehículos
El Asociación de Constructores Europeos de Automóviles (ACEA) acaba de publicar su informe anual de 2025 y pone blanco sobre negro lo que era un secreto a voces, el mercado europeo se está viendo inundado de vehículos de procedencia china que están desplazando a nuestros propios fabricantes.
Mientras el número de vehículos importados por la Unión Europea crece el 3,4%, el número de vehículos que exportamos se reduce el 4,3%. Si bien es cierto que el balance comercial (en unidades) sigue siendo positivo, hemos reducido la exportación de vehículos europeos en casi 1.000.000 de unidades respecto de 2018.
Source: Eurostat
Cuando acudimos al origen de los vehículos que importamos sobresale China con un crecimiento anual del 30,7% superando el millón de unidades vendidas por primera vez en la historia, alcanzando una cuota del total de las importaciones del 28,1%
Source: Eurostat
Para analizar la foto completa debemos valorar económicamente dichas importaciones porque es lo que nos va a dar la clave de por qué China está acaparando el mercado europeo.
Tal y como se puede observar en el siguiente gráfico, pese a que las importaciones de China crecen el 30,7%, en valor únicamente crecen el 4,0% habiéndose reducido el coste medio de vehículo vendido en Europa desde los 19.264 euros en 2023 a los 13.639 euros en 2025.
Source: Eurostat
Dicha circunstancia, la bajada del 29.2% del precio de venta medio les permite hacerse con el mercado de importaciones y muy probablemente acabar con un sector industrial hasta ahora pujante y que la Unión Europea lideraba y que generaba riqueza.
Y la forma de lograrlo ha sido a través de una política agresiva de precios, favorecida por las ayudas del gobierno chino a su industria local, con el más que probable objetivo que acaparar el mercado.
Estos 13.639 euros a los que China vende sus vehículos en la UE es un precio completamente inasumible para los fabricantes europeos lo que conllevara un reequilibrio entre producción y la importación si no se toman cartas en el asunto.
Las razones por las que los vehículos producidos en la UE son significativamente más caros que los fabricados en China son múltiples y los podemos agrupar en cuatro grandes grupos, aunque podríamos listar más: el coste de mano de obra, el coste de la energía, el coste de las materias primas y las restricciones medioambientales.
Por empezar por el relativo al coste de las materias primas decir que materias primas para fabricar en la UE tenemos, pero no las explotamos. Por alguna extraña razón, la ciudadanía europea considera que es menos contaminante importar materias primas de países, en su mayoría subdesarrollados, que no respetan ni los derechos humanos ni las más básicas medias medioambientales que explotar las que tenemos disponibles.
Respecto al coste de la energía decir que ningún país fuera de la UE grava las emisiones de CO2. Un impuesto que pagan los productores y que se ven obligados a repercutir en el precio al que compramos los consumidores. Esto también nos resta competitividad.
La Unión Europea tiene las medidas medioambientales más restrictivas del planeta lo que supone un coste extra que no tienen en China, en Marruecos o en Turquía, solo por citar 3 de nuestros principales competidores en el sector automotriz.
Si bien es cierto que la producción ha subido el 0,3% en 2025 en la Unión Europea, dicha subida es heterogénea, con crecimientos de Alemania (+2,3%) y Francia (+15,5%) y caídas de España (-5,7%) e Italia (-22,9%).
Source: S&P Global Mobility
Comprar lo de fuera y no vender lo propio es un mal negocio. El desarrollo de la Unión Europea no se puede entender sin la automoción y tristemente no estamos sabiendo jugar bien nuestras cartas en un mercado global y competitivo en el que no todos juegan con las mismas reglas y del que más pronto que tarde dejaremos de ser líderes (si no lo hemos dejado de ser ya).