en el danubio pasa lo mismo por estar las vías fluviales en mínimos

Los niveles de agua del Rin provoca que algunas barcazas operan con hasta un 80 % menos de capacidad

La sequía histórica amenaza las cadenas de suministro, la energía y la industria de Europa.El 72 % del transporte europeo por vías navegables interiores corresponde al Rin (60 %) y al Danubio (12 %).

El rio Danubio está bajo mínimos. Europa Press/Contacto/Cristian Cristel 05/8/2026CONTACTO vía Europa Press

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A comienzos de agosto, las barcazas que navegaban por el Rin transportaban únicamente alrededor del 20 % de su carga habitual. Los niveles históricamente bajos de agua en los ríos Rin y Danubio están perturbando el transporte de mercancías, comprometiendo determinadas infraestructuras energéticas y agravando las presiones sobre varios sectores industriales europeos. 

Aunque se espera que los niveles de a gua sigan siendo bajos a corto plazo, sus efectos podrían persistir durante los próximos meses y afectar al crecimiento de las economías más vulnerables , tal y como indican los economistas de Coface.

Los ríos europeos en niveles históricamente bajos 

Desde hace varios meses, Europa está experimentando condiciones excepcionalmente cálidas y secas , que han reducido de forma significativa el caudal de numerosos ríos. Las consecuencias son especialmente visibles en el Rin y el Danubio , dos vías fluviales estratégicas para el transporte y la actividad económica del continente . El nivel del agua del Rin alcanzó un nuevo mínimo histórico a principios de agosto en la estación de medición de Kaub ( Alemania ), descendiendo hasta apenas 8 cm, muy por debajo del umbral de 78 cm a partir del cual la navegación se vuelve restringida e, incluso, por debajo del anterior mínimo histórico de 25 cm, registrado en 2018. Asimismo, varios tramos del Danubio en Hungría y Rumanía también registraron niveles nunca antes observados.

Más allá de la problemática medioambiental, esta situación está teniendo ya efectos económicos tangibles . Los bajos niveles de agua afectan directamente al transporte de mercancías, al funcionamiento de determinadas instalaciones energéticas y, por extensión, a la actividad de los sectores industriales que dependen de estas infraestructuras .

Esta crisis logística amenaza las cadenas de suministro 

Aunque el transporte fluvial representa solo una pequeña proporción del transporte de mercancías en Europa, desempeña un papel estratégico en varios países atravesados por el Rin y el Danubio (el 5,4 % del transporte de mercancías en Alemania y hasta el 19,2 % en Rumanía) . Además , el 72 % del transporte europeo por vías navegables interiores corresponde al Rin (60%) y al Danubio (12%) , y la posibilidad de recurrir a otros modos de transporte sigue siendo limitada : u na embarcación fluvial puede transportar cerca de 2.000 toneladas de mercancías, frente a un máximo de 1.500 toneladas para un tren de carga y apenas 25 toneladas para un camión cisterna.

Por otro lado, así como señalan los economistas de Coface, las consecuencias de los bajos niveles de agua ya son evidentes , tanto en los volúmenes transportados como en los costes de transporte. A principios de agosto, algunas barcazas que navegaban por el Rin solo podían transportar alrededor del 20 % de su capacidad habitual . En determinados tramos del Danubio, los operadores también se han visto obligados a reducir sus cargas, en algunos casos hasta un 40 % en el tramo rumano del río.

Durante el anterior gran episodio de sequía, en 2018, el coste del transporte fluvial aumentó 2,5 veces para las mercancías secas a granel y hasta 4,5 veces para los productos líquidos a granel, como consecuencia de las restricciones de carga y los recargo s aplicados por los operadores .

Una realidad que podría verse replicada con este nuevo evento climático.

El sector energético también bajo presión en Europa Central 

Las consecuencias de la sequía no se limitan al transporte . El Danubio también desempeña un papel fundamental en la refrigeración de determinadas centrales nucleares . En Hungría y Rumanía, los bajos niveles del río ya han alterado las operaciones de las centrales de Paks y Cernavodă, respectivamente.

Estas instalaciones constituyen las únicas fuentes de energía nuclear de sus países y representan aproximadamente el 40 % de la generación eléctrica de Hungría y el 20,5 % de la de Rumanía . Para compensar la reducción de la producción, los operadores deben importar electricidad o recurrir a centrales de ciclo combinado alimentadas por gas, una opción más costosa.

Aunque no existe un riesgo inmediato de cortes generalizados de suministro eléctrico, esta situación contribuye a incrementar las facturas energéticas y a agravar las tensiones en los mercados regionales.

En Rumanía, por ejemplo, la electricidad importada cuesta entre 2 y 2,5 veces más que la generada en el país.

Además, los gobiernos de Hungría y Rumanía ya han adoptado medidas para reducir temporalmente el consumo eléctrico de algunos grandes consumidores industriales, con el fin de aliviar la presión sobre el sistema. Estas reducciones afectan especialmente a las industrias de alto consumo energético, como los sectores automovilístico , químico y metalúrgico .

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El sector químico alemán en primera línea 

El sector químico alemán, ampliamente concentrado a lo largo del Rin, es uno de los sectores más dependientes del transporte fluvial. La planta de BASF en Ludwigshafen ilustra claramente esta vulnerabilidad. Situada al sur del punto crítico de Kaub, transporta aproximadamente el 40 % de sus mercancías por barcaza fluvial. Un mayor descenso del nivel del agua podría provocar nuevas interrupciones en las conexiones con los grandes puertos de Ámsterdam, Róterdam y Amberes , fundamentales para su cadena de suministro.