| 21 de Febrero de 2024 Director Antonio Martín Beaumont

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Sánchez saluda a Francina Armengol
Sánchez saluda a Francina Armengol

Armengol, marioneta del sanchismo, amaga con la autodeterminación

Pensar que un referéndum de autodeterminación es imposible sería ingenuo después de ver lo que ha ocurrido con la amnistía. Sabemos lo que Sánchez es capaz por mantener el poder

| ESdiario Editorial

Reformar la Constitución es algo muy serio. Requiere saber qué es lo que se quiere reformar y partir de una voluntad de consenso. Ni lo uno ni lo otro se dan en estos momentos, es evidente. En esas condiciones no es prudente ni sensato ni conveniente explorar ese camino.

Menos aún lo es intentar reformarla por la puerta de atrás, mediante leyes que sean luego interpretadas de una forma más que amplia y expansiva por el Tribunal Constitucional. Eso solo puede conducir a la crispación y la división. Sin ir más lejos, la ley de la amnistía sigue ese camino. Lo que era inconstitucional puede volverse constitucional si así lo decide el intérprete de la Carta Magna, proclive como sabemos a manchar las togas con el polvo del camino. Pero no será de forma inocua, sino que España en dos y alterará la convivencia de casi irreconciliable.

En la celebración del Día de la Constitución en el Congreso, su presidenta, Francina Armengol, volvió a lanzar algunos mensajes inquietantes dictados por Moncloa. Así, habló de forma velada del derecho de autodeterminación. Afirmó que la Carta Magna, en su título VIII, “deja abierto el camino” a que los ciudadanos decidan. Fue una alusión sutil e interpretable que luego matizó, pero ahí queda.

Francina Armengol es algo así como una marioneta que Pedro Sánchez maneja desde la Moncloa para enviar proclamas políticas disfrazadas de discurso institucional. Estamos en la legislatura que pretende abrir en canal el modelo de Estado y que si quiere sobrevivir en el tiempo debería desembocar, por exigencias de los socios imprescindibles de Sánchez, en una consulta o referéndum sobre el papel de Cataluña en España. En ese contexto hay que enmarcar las palabras de Armengol.

Conviene preocuparse. Pensar que un referéndum de autodeterminación es imposible sería ingenuo después de ver lo que ha ocurrido con la amnistía. Los mismos que ahora dicen que el “derecho a decidir” es una línea roja infranqueable y que no cabe en la Constitución de ninguna manera son los que decían hace unos meses que la amnistía no entraba en la Carta Magna ni se plantearía jamás. Estamos ya curados de espanto, sabemos de lo que Pedro Sánchez es capaz por mantener el poder y sabemos qué le piden sus socios separatistas. La conclusión y es fácil y bastante evidente. No nos llamemos a engaño.