| 18 de Febrero de 2024 Director Antonio Martín Beaumont

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Jugadores de la selección argentina levantan la Copa del Mundo que ganaron en Catar en 2022.
Jugadores de la selección argentina levantan la Copa del Mundo que ganaron en Catar en 2022.

Mundial de España, Portugal y Marruecos 2030: gran oportunidad para nuestro país

Parecía que Rubiales y Negreira alejaban la posibilidad, pero la FIFA confía en nuestro país como gran organizador de eventos. Ahora toca prepararse para estar en el mayor de los focos.

| ESdiario Editorial

La FIFA anunció este miércoles de forma sorpresiva la adjudicación del Mundial 2030 a una candidatura de tres países más otros tres en tres continentes. Argentina, Uruguay y Parguay albergarán otros tantos partidos inaugurales en el continente americano. De ahí el Mundial viajará hasta África, concretamente a Marruecos, y también hasta Europa, con Portugal y España como sedes.

España será donde se juegue el mayor número de partidos, incluida la final, probablemente en el estadio Santiago Bernabéu de Madrid. Estamos ante un campeonato con un formato inédito, el Mundial mas raro de la historia que será justo centenario en 2030.

La decisión llega en el momento en el que el fútbol español está más cuestionado. Los casos Rubiales y Negreira o ‘Barçagate’ han lastrado como nunca la reputación y la imagen internacional de España en lo que se refiere al deporte rey. Tampoco puede presumir de una gran estabilidad política sino todo lo contrario. Pero la FIFA va por libre. No entiende de esas cuestiones sino que tiene sus propios planteamientos.

Lo ha demostrado ya en varias ocasiones. De hecho el último Mundial disputado en 2022 se lo concedió a Catar en medio de una gran polémica por la violación sistemática en ese país de los derechos humanos, los derechos de las mujeres e incluso de los trabajadores, que murieron por decenas en las obras de construcción de los estadios. No menos polémica fue la polémica por la designación del anterior a ese, Rusia 2018. Putin, señalado ya entonces por la comunidad internacional, no parecía el mejor anfitrión para una cita deportiva de este alcance. A la FIFA le dio igual.

Bien sea por intereses económicos o geoestratégicos los dirigentes del fútbol a escala internacional toman decisiones sorprendentes y polémicas. Esta modalidad de seis países y tres continentes probablemente obedece al segundo tipo: pura y dura geoestrategia.

En todo caso, más allá de todos los peros que se le quieran poner, como el coste económico del evento, lo cierto es que la celebración de un Mundial en España, aunque sea compartido, es una gran noticia. Nuestro país, huérfano de eventos deportivos de esta magnitud desde hace muchos años, estará en el mejor escaparate posible durante un mes.

No en vano el Mundial de fútbol es el evento deportivo más visto junto a los Juegos Olímpicos. La final del Mundial de Catar en 2022 fue seguida por 1.500 millones de espectadores en todo el planeta. No hay nada que se acerque a esas cifras, ni las finales de la NBA ni la Super Bowl ni la final de la Liga de Campeones.

España debe aprovechar ese momento para enseñarle al mundo otra vez sus grandes virtudes como país: su enorme capacidad organizativa, su seguridad, su gastronomía, sus infraestructuras… Quedan siete años hasta ese momento y hay que prepararse bien para entonces.