| 26 de Febrero de 2024 Director Antonio Martín Beaumont

× Portada España Investigación Opinión Medios Chismógrafo Andalucía Castilla y León Castilla-La Mancha C. Valenciana Economía Deportes Motor Sostenibilidad Estilo esTendencia Salud ESdiario TV Viajar Mundo Suscribirse
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

Sánchez pega la espantada en el último día de campaña

El presidente cancela las entrevistas en Canal Sur y con Susanna Griso en Antena 3 pero casualmente no huye de la de Silvia Intxaurrondo en TVE, donde podrá dar su mitin sin problemas.

| ESdiario Editorial

Pedro Sánchez nunca se ha caracterizado por su valentía. Ha eludido durante años los platós y los estudios de las emisoras de radio y televisión más críticas, menos amables o simplemente no afines al ‘sanchismo’. Siempre ha jugado en casa y con el público y el árbitro a favor.

Esa estrategia cambió en esta campaña, tras el desastre electoral del 28M. De repente comenzó a conceder entrevistas a medios y programas a los que había vetado toda la legislatura: Pablo Motos y Carlos Alsina entre ellos.

A pesar de que el de Onda Cero le envió un misil con aquello de “señor presidente, ¿por qué nos ha mentido tanto?”, lo cierto es que desde Ferraz, Moncloa y sus medios satélite filtraban que estaban muy contentos con el resultado de esa gira audiovisual. Al menos eso decían. Sin embargo no debía ser tan así porque a última hora de la campaña Sánchez ha cancelado dos entrevistas este viernes en Espejo Público y Canal Sur. Aduce problemas de agenda, no sabemos cuáles.

 

 

Lo cierto es que, ¡oh casualidad!, esa agenda tan apretada no le va a impedir acudir a TVE a otra entrevista con la nueva heroína de la Izquierda española, la periodista vasca Silvia Intxaurrondo. Sí, se trata de la misma que el otro día rebatía a Feijóo con preguntas, algunas, como mínimo capciosas del tipo “¿por qué ha obligado a cambiar de opinión a una mujer de palabra como María Guardiola?”.

Sánchez prefiere no arriesgar y ha decidido cancelar los dos partidos a domicilio para jugar uno solo, en casa y, presumiblemente, con el árbitro a favor. Está acostumbrado a este tipo de marrullerías, a embarrar el campo y a dar patadas. Muy mal debe de estar viendo las cosas.