08 de Marzo de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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Ximo Puig, Pedro Sánchez y José Luis Ábalos durante la inauguración del tramo del AVE hasta Elche

Indignada

A veces me da la impresión de que nuestros representantes públicos no son de este mundo. Viven en un mundo paralelo de ficción. No tienen empatía, no pisan suelo, están en las nubes…

La semana pasada, se inauguraba el AVE Madrid/Elche (Matola) /Orihuela. Como ilicitana me alegra que por fin después de muchas promesas llegue esta infraestructura a la pedanía de nuestra ciudad, la frecuencia horaria es pésima, pero esperemos que se incremente con el tiempo si es que algún día “nos sueltan” pero para la movilidad de que disponemos ahora, nos sobra. El estreno de la infraestructura no podía demorarse, era urgente inaugurarlo con políticos de altura venidos de Madrid, hasta el mismísimo Presidente del Gobierno -Pedro Sánchez- se acercó en el viejo AVE que ya te llevaba desde Madrid a Alicante. Pero que ahora también te lleva a la céntrica estación intermodal de Orihuela. El acto provocó que una multitud de periodistas convocados para la inauguración tuvieran que agolparse para poner los micrófonos y las grabadoras a los protagonistas, a las estrellas del “Pop”.

Esto ocurría unos días después de que, por Decreto de Presidencia de la Generalitat Valenciana, nos volvieran a imponer a los ciudadanos “normales” medidas restrictivas de movimientos, cierre perimetral de municipios de mas de 50.000 habitantes, la prohibición de juntarnos con mas de una persona y la obligatoriedad del cierre a las 18:00 horas de los comercios no esenciales, además de continuar con el cierre de la hostelería, sine die. Es como si nos tomaran el pelo y se rieran a nuestra cara, eso es lo que parece. Nosotros no podemos salir del municipio, pero ellos si pueden atravesar varias comunidades autónomas para hacerse la foto.

Además, la ministra sustituta de Salvador Illa no tuvo mejor estreno cuando tomó posesión de cargo que continuar con la misma receta, “insto a las Comunidades Autónomas a ampliar las restricciones todo lo posible” para frenar la curva.

Llevamos ya casi un año de epidemia y mientras hay países que ya hacen vida normal, nosotros seguimos encerrados como ciudadanos obedientes

En resumidas cuentas, que todas las medidas de las que disponen nuestros políticos acaban y empiezan en encerrarnos en casa. Llevamos ya casi un año de epidemia y mientras hay países que ya hacen vida normal, nosotros seguimos encerrados como ciudadanos obedientes. Nuestras autoridades están suprimiendo nuestro Derecho Fundamental de reunión, el derecho a circular libremente por el territorio nacional, la libertad de movimientos en periodo nocturno, la libertad de comercio….

Aquí se cierra la hostelería cuando se desconoce el origen del 60% de los casos. Eso es coherencia en estado puro. La Consellera Barceló no se sonroja de decir públicamente “que el virus” está descontrolado y sigue en su sitio, ni se va uno (el virus), ni la otra (la consellera de Sanidad) Esto es insufrible, me va a dar un infarto como esta situación se prolongue mucho tiempo.

Como sigamos así mucho tiempo el Derecho Constitucional pasará a engrosar el temario del Derecho Romano, como derecho no vigente

Pero no hemos acabado con las frivolidades. Los ciudadanos sanos estamos limitados por las normas de dudosa constitucionalidad que el Gobierno ha delegado en las Comunidades Autónomas. Sin embargo, los ciudadanos positivos de coronavirus podrán ir a votar el día 14 de Febrero en las elecciones catalanas. No se puede violar el derecho de participación política, se alega. Las elecciones son sagradas y¡¡ los votos también¡¡

Como sigamos así mucho tiempo el Derecho Constitucional pasará a engrosar el temario del Derecho Romano, como derecho no vigente.

  • Si gana el PSC las elecciones en Cataluña, habré perdido la esperanza en la humanidad, no tanto porque gane el PSC sino porque se pueda votar a un candidato cuyo único mérito es llevar bajo el brazo 62.000 muertos oficiales por su pésima gestión en la pandemia del coronavirus.

Victoria Rodríguez-Blanco

Jurista y politóloga