| 22 de Abril de 2024 Director Benjamín López

× Portada España Investigación Opinión Medios Chismógrafo Andalucía Castilla y León Castilla-La Mancha C. Valenciana Economía Deportes Motor Sostenibilidad Estilo esTendencia Salud ESdiario TV Viajar Mundo Suscribirse
El rey Felipe VI y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
El rey Felipe VI y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

La "trampa" contra el Rey: el desafío que Villarino se encuentra en Zarzuela

La llegada al "timón" de la Corona del diplomático elegido por Felipe VI para engrasar el futuro de la Princesa Leonor devuelve a la actualidad el gran reto de la Jefatura del Estado.

| Javier Ruiz de Vergara España

Más allá de último incendio provocado con bulos y fake news contra Zarzuela -convenientemente agitados por el independentismo catalán y por algún outsider convertido en tonto útil de los antimonárquicos- el nuevo jefe de la Casa de Rey, Camilo Villarino, se encontrará en febrero con una institución engrasada por el buen hacer de su antecesor, Jaime Alfonsín, bajo el decidido impulso regenerador del propio Felipe VI.

Pero eso sí, el hombre elegido por el Jefe del Estado para pilotar la Corona en tiempos tan convulsos se va a encontrar en el cajón de su despacho con una auténtica patata caliente que, en realidad, es una peligrosa emboscada tendida por el gobierno de Pedro Sánchez: la Ley de la Corona.

 

Camilo Villarino, nuevo jefe de la Casa del Rey, tras 30 años de la etapa de Jaime Alfonsín.

 

Un proyecto con idas y venidas, destinado a homologar la Monarquía española a sus homónimas europeas y modernizar la institución para cuando tome sus riendas la hoy Princesa Leonor. El saliente Alfonsín ya ha allanado el camino con una transparencia sin precedentes en palacio, la elección de un auditor y del Tribunal de Cuentas para fiscalizar todos sus ingresos y gastos y la reducción de la Familia Real a los Reyes y sus hijas. También a la publicación anual de todos los regalos que recibe la Casa Real y de todos y cada uno de los sueldos a su cargo.

La precariedad del grupo parlamentario socialista y la presencia en el timón de España antes de Iglesias y ahora de Puigdemont han obligado a Moncloa y Zarzuela a enterrar una ley que es una auténtica bomba de relojería en la XV legislatura recién arrancada.

Esa Ley de la Corona, que comenzaron a perfilar Alfonsín y la exvicepresidenta Carmen Calvo, ha chocado con la cruda realidad de los socios de Pedro Sánchez y su objetivo final, que no es otro que  la abolición de la Monarquía constitucional.

La precariedad del grupo parlamentario socialista y la presencia en el timón de España antes de Pablo Iglesias y ahora de Carles Puigdemont han obligado a Moncloa y Zarzuela a enterrar una ley que es una auténtica bomba de relojería en la XV legislatura recién arrancada.

No parece que cuando mantengan su inminente primer encuentro, Villarino y Félix Bolaños vayan a desenterrar este “artefacto” para una Corona que apunta a decisiva ante lo que se avecina.