| 20 de Junio de 2024 Director Benjamín López

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Felipe VI durante su mensaje a la nación.
Felipe VI durante su mensaje a la nación.

El Rey prepara el camino para la aplicación del 155 y culpa a la Generalitat

Felipe VI se dirige a la nación para garantizar su compromiso con la defensa de la Constitución y la unidad de España y carga contra Puigdemont como máximo responsable de la "deslealtad".

| Ana I. Martín España

Cataluña es el 23-F de Felipe VI, la mayor crisis política a la que se enfrenta el país desde el golpe de Estado de hace 26 años. 

Con la Generalitat y detrás de ella más de dos millones de independentistas catalanes sublevados contra España y su orden constitucional, y la sociedad de Cataluña rota en dos para décadas, el Rey estaba obligado a ponerse delante de los españoles para dirigir un mensaje nítido a la nación. 

Y estuvo a la altura. En un momento crítico, el jefe del Estado arremetió con firmeza contra la Generalitat de Carles Puigdemont y demás autoridades de Cataluña por proclamar "ilegalmente la independencia de Cataluña". En ningún momento contra los catalanes. 

El monarca, con una contundencia y claridad inusitadas, acusó a todas ellas de una "deslealtad inadmisible hacia los poderes del Estado" con su incumplimiento sistemático de la Constitución y el Estatuto de Autonomía.

Han quebrantado los principios democráticos de todo Estado de Derecho y han socavado la armonía y la convivencia en la propia sociedad catalana, llegando, desgraciadamente, a dividirla", se lamentó Felipe VI. "Hoy la sociedad catalana está fracturada y enfrentada".

Y aún más, habló de "conducta irresponsable" por poner en riesgo la estabilidad económica de Cataluña y el resto de España. Han pretendido quebrar la unidad de España y la soberanía nacional, que es el derecho de todos los españoles a decidir democráticamente su vida en común", sostuvo. 

El jefe del Estado dio vía libre al Gobierno y al resto de poderes del Estado para que tomen cuantas decisiones sean necesarias para "asegurar el orden constitucional y el normal funcionamiento de las instituciones, la vigencia del Estado de Derecho y el autogobierno de Cataluña, basado en la Constitución y en su Estatuto de Autonomía".

Incluida, se lee entre líneas, la aplicación del artículo 155 y la Ley de Seguridad Nacional, por si al PSOE le pudiera quedar alguna duda. De hecho el mensaje fue una forma de allanar el camino a Mariano Rajoy hacia tan inevitable desenlace.

Don Felipe concluyó enviando un mensaje de "tranquilidad, confianza y esperanza" a la nación y sobre todo a los catalanes que estos días pudieran sentirse solos, porque no lo están. "Son momentos difíciles pero los superaremos", prometió.

Y en última instancia proclamó el "firme compromiso" de la Corona con la Constitución. Y el suyo como Rey "con la unidad de España". En la España del futuro Cataluña sigue teniendo su sitio.