24 de Febrero de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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La reunión del Comité de seguimiento del coronavirus de este viernes.

Las comunidades combaten una tercera ola desbocada sin noticias de Sánchez

Castilla y León, Madrid, Andalucía, Aragón... las autonomías endurecen las restricciones por su cuenta sin directrices del Gobierno central, que sigue sin tener previsto otro confinamiento.

| L. Moro España

Pedro Sánchez presidió este viernes una nueva reunión del Comité de seguimiento del coronavirus, apenas horas después de constatarse que España vuelve a estar a estas alturas de enero en el pico de la segunda ola, y mucho más rápido. 

Aun así el presidente del Gobierno, el ministro de Sanidad y Fernando Simón aparentaron tener las cosas controladas, mientras los presidentes regionales se desesperan por la falta directrices por parte del Ejecutivo. 

Cunde la preocupación extrema en todas las comunidades a un ritmo mayor, todavía, del que el coronavirus se extiende por las UCIs de los hospitales de toda España. Y lo único que dice el Ministerio de Sanidad, a través de Fernando Simón, es que no es momento de un nuevo confinamiento total y que en navidades la población se lo pasó demasiado bien. 

 

Así las cosas, los presidentes regionales están decidiendo por su cuenta el endurecimiento de las medidas para intentar embridar el virus a la vez que aceleran el proceso de vacunación. Muy incipiente aún. El resultado: un guirigay de restricciones cambiantes que se resumen en una: contacto social mínimo. 

Castilla y León ha vuelto a ser la comunidad más severa. La Junta presidida por Alfonso Fernández Mañueco ha cerrado perimetralmente las nueve provincias, ha adelantado el toque de queda a las ocho de la tarde y limitado las reuniones entre no convivientes a cuatro personas. 

De hecho ello le ha valido un inmediato apercibimiento del Ministerio de Sanidad, puesto que el decreto del estado de alarma permite limitar la movilidad de a partir de las diez de la noche como pronto y no hasta después de las siete de la mañana. 

También la Comunidad de Madrid ha adelantado su toque de queda, en este caso una hora: de la medianoche a las once. Y los bares y restaurantes tendrán obligación de cerrar a las diez, lo que prácticamente elimina la opción de las cenas. El Ejecutivo de Isabel Díaz Ayuso sigue apostando por confinamientos por zonas básicas de salud.

En Aragón, también este viernes, el Gobierno de Javier Lambán ha ordenado el confinamiento perimetral de las tres capitales de provincia y de seis municipios. También se adelanta el toque de queda a las diez de la noche. 

En Andalucía las medidas nuevas se conocerán a lo largo de la tarde de este viernes, aunque el vicepresidente de la Junta, Juan Marín, ya ha adelantado que serán duras y no homogéneas para todo el territorio. 

En Baleares, las dos islas que peor paradas han salido son Mallorca e Ibiza. El Consell de Francina Armengol ha cerrado por completo la hostelería, los centros comerciales y los gimnasios, y prohibido las reuniones entre no convivientes. 

En Galicia desde este viernes se adelanta el toque de queda a las diez de la noche, y la hostelería ha de cerrar cuatro horas antes, a las seis de la tarde. En Cataluña, además del aplazamiento de las elecciones autonómicas y también de las del Fútbol Club Barcelona, a día de hoy se mantiene el confinamiento municipal. Además, la hostelería solo abre de 7.30 a 9.30 de la mañana y de una a 15.30 por la tarde, y los centros comerciales ni eso.

En Extremadura, la comunidad que se ha convertido en el Wuhan español, también existe un confinamiento municipal y en las localidades de más de 5.000 habitantes solo están abiertos los comercios esenciales; el resto y los bares y restaurantes, cerrados a cal y canto. 

La Comunidad Valenciana, la única que apostó por un confinamiento perimetral en navidades prohibiendo la entrada o salida a los no empadronados, lo mantiene a día de hoy. Aunque allí la polémica del momento es otra: la protagonizada por tres alcaldes, los tres del PSOE, que se han vacunado mucho antes que la inmensa mayoría de su población.