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Eduardo Zaplana, en un acto junto a Ignacio González.
Eduardo Zaplana, en un acto junto a Ignacio González.

El juez Velasco y su peor pesadilla: ¿sentará en el banquillo a su íntimo amigo?

El magistrado mantiene una causa abierta contra el PP, partido con el que fue director general de Justicia durante 8 años. Etapa en la que forjó una amistad que ahora puede estallar.

| David Lozano España

La denominada 'operación Lezo' que conduce desde la Audiencia Nacional el magistrado Eloy Velasco sigue en su primera fase de investigación y actuaciones que, de momento, han conducido a la cárcel al expresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, tal y como les ha venido contando ESdiario.

La instrucción sigue en marcha y el resultado de la misma podría derivar en la implicación -podría ser en calidad de testigo o en grado de imputación o investigado- en los hechos de un amigo del propio juez Velasco. De la mano de este amigo personal, el ahora magistrado de la Audiencia Nacional comenzaba su carrera política en la dirección general de Justicia de la Comunidad Valenciana. Fue una puesta personal, en el año 1995, del entonces presidente valenciano, Eduardo Zaplana, con quien el juez forjaba durante esos años una relación de amistad con el presidente, con quien se mantuvo en el cargo hasta que Zaplana renunciara la presidencia al aceptar la oferta de José María Aznar para ser ministro de Trabajo del Gobierno de España.

Eloy Velasco fue cesado de su cargo en el año 2003 por Francisco Camps, ya presidente de la Generalitat valenciana, a quien llegó a decir que él solo rendía cuentas a Eduardo Zaplana.  Minutos después Camps certificaba su destitución y su salida del Gobierno valenciano. Meses después volvía a la carrera judicial.

Circunstancias de la vida, Velasco y Zaplana vuelven a estar estrechamente ligados pero por circunstancias bien distintas. Y es que entre las múltiplas acusaciones que ha formulado contra Ignacio González, le acusa de realizar facturaciones ficticias y del manejo habitual de dinero en efectivo. Así mismo, el texto también menciona operaciones de blanqueo de capitales. En concreto, el juez destaca la pretendida operación de lavado de capitales a través del accionariado de Auditel, y la adquisición “del 50 por ciento con Eduardo Zaplana” de una sociedad relacionada por el abogado uruguayo Belhot. En “comunicaciones intervenidas”, afirma el magistrado, Ignacio González propone montar a Zaplana esta sociedad.

Dentro del capítulo de supuestas operaciones de blanqueo atribuidas a Ignacio González, el auto apunta a que junto a su esposa, Lourdes Cavero, participa en una empresa de gestión de guarderías "a nombre de terceros". El juez Velasco sostiene que con una “mínima” aportación de 10.000 euros, el matrimonio posee el 20 por ciento de la sociedad.

En su auto, el magistrado de la Audiencia Nacional también detalla que el expresidente de Inassa, Edmundo Rodríguez Sobrino, posee un importante “patrimonio oculto” en Colombia, a nombre de su padre, con numerosas inversiones inmobiliarias.

La pregunta ahora que se formula tanto en círculos políticos como judiciales es la misma: ¿conducirán las pesquisas del juez a su amigo a los juzgados? ¿Lo hará en condición de testigo o podría plantear una investigación a Zaplana? Si así fuese ¿forzaría la renuncia del juez por un posible conflicto de intereses?