| 24 de Septiembre de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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Iglesias y Belarra durante el traspaso de la cartera de Derechos Sociales.
Iglesias y Belarra durante el traspaso de la cartera de Derechos Sociales.

Podemos cambia las normas de sus primarias para que gane Belarra sin oposición

El partido cierra el paso a los críticos endureciendo las condiciones para presentarse. De la noche a la mañana triplica el número de avales exigidos. Y luego presume de democracia interna.

| Ana Martín España

Podemos quiere cerrar el paso a cualquier candidato a la Secretaría General que no sea Ione Belarra, la elegida para esta nueva etapa de "liderazgos más corales", como la denomina la formación en una carta dirigida a sus inscritos. 

Es por eso que el partido ha endurecido las condiciones para el que pretenda postularse para suceder a Pablo Iglesias, de manera que en las primarias nadie pueda hacer sombra a la actual ministra de Derechos Sociales y Agenda 2030. Democracia interna, pero dirigida.

En concreto, los aspirantes deberán reunir y presentar 500 avales en solo cuatro días, frente a los 150 que estaban estipulados anteriormente. En el caso de quienes aspiren a formar parte del Consejo Ciudadano Estatal -la cúpula-, el listón de los avales ha quedado situado en 300, frente a los 100 de antes.

El reglamento de la IV Asamblea Ciudadana señala que aquellos que tengan intención de presentarse para suceder al hasta ahora líder, como la propia Belarra, deberán ser doblemente avalados. En primer lugar, por al menos 500 personas que lleven inscritas en Podemos un mínimo de tres meses. 

En segundo lugar, por uno de estos tres órganos colegiados: el Consejo Ciudadano Estatal o el Consejo de Coordinación Estatal; una baronía (ya sea coordinadora autonómica, Secretaría General autonómica o Consejo Ciudadano autonómico); o al menos tres círculos activos de Podemos de distintos ámbitos territoriales.

Para reunirlos y entregarlos, el plazo se limita a cuatro días, entre los días 21 y 25 de mayo. 

Extracto del reglamento de la IV Asamblea Ciudadana de Podemos.

 

Ello supone un cambio sustancial respecto a la III Asamblea Ciudadana que Podemos celebró en mayo del año pasado y en la que Iglesias fue reelegido con un 92,2% de los votos. Eso sí, la participación fue muy baja, de solo el 11,4% de los inscritos. 

Por aquel entonces Iglesias llevaba solo unos meses de vicepresidente de Derechos Sociales y Agenda 2030 y nada amenazaba su liderazgo, revitalizado con la entrada de Unidas Podemos en el Gobierno. El partido decidió que cualquiera que quisiera presentarse a la Secretaría General en su contra tendría que presentar 150 avales individuales. 

Un doble objetivo

La maniobra de Podemos va dirigida a mantener prietas las filas en torno a Belarra, que este miércoles oficializó su candidatura y señaló su principal objetivo: "Hacer crecer a Podemos para ser la primera fuerza progresista".

Y también pretende zanjar cuanto antes el relevo de Iglesias, que quedará resuelto el 13 de junio. Ese día se publicarán los resultados, después de una campaña electoral interna de nueve días.

Las prisas han indignado y descolocado a los críticos, que tienen como figura más relevante a la vicepresidenta tercera del Congreso, Gloria Elizo. "Cuanto más crucial es la reflexión y el debate, más rápido se cierran las oportunidades de un proceso de renovación" en el partido, lamentó hace unos días.

En la nueva dirección no estará el hasta ahora secretario de Organización, Alberto Rodríguez, que este jueves anunció su decisión de dar un paso al lado, de la misma forma que su hasta ahora jefe de filas.

Rodríguez está lastrado por la imputación que pesa sobre él en el Tribunal Supremo por un presunto delito de atentado contra la autoridad y otro leve de lesiones. La Fiscalía solicita una pena de seis meses de prisión e inhabilitación para el sufragio pasivo. No obstante no renunciará a su escaño para mantener su condición de aforado.

La intención de Belarra es llevar a cabo una gestión continuista, y de hecho ella misma ha explicado que su intención es mantener al grueso del actual Consejo Ciudadano Estatal. Irene Montero seguirá teniendo un papel muy destacado en esta etapa "coral".