| 02 de Diciembre de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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Ayuso y Almeida se abrazan la noche electoral.
Ayuso y Almeida se abrazan la noche electoral.

Génova se resiste a que Ayuso presida el PP de Madrid e intentará convencerla

Los de Casado quieren una candidatura de unidad, que no sea la de Ayuso ni la de Almeida. Y están dispuestos a dilatar la convocatoria del Congreso regional lo que haga falta para lograrlo.

| Ana Martín España

 

El anuncio extraoficial de que Isabel Díaz Ayuso presentará su candidatura para presidir el PP de Madrid ha abierto una puerta que la dirección nacional del partido no quería abrir hasta la primavera. Y que de hecho está intentando volver a cerrar, con el argumento de que el Congreso regional no se convocará, como pronto, hasta dentro de ocho meses. 

El martes, Efe publicó citando fuentes del entorno de la presidenta que ésta había decidido optar a presidir un partido que lleva más de tres años dirigido por una gestora. Desde que Cristina Cifuentes dimitió. Pero que, no obstante, ha recuperado el pulso político desde que Ana Camins fue nombrada secretaria general. 

Lo que bajo ningún concepto quiere Pablo Casado es un derramamiento de sangre en la formación de la que fue presidente de Nuevas Generaciones (donde conoció, precisamente, a Díaz Ayuso y Camins). O lo que es lo mismo: no quiere que haya más de una candidatura sino una "de unidad", resumen desde su entorno. Y está dispuesto a postergar el cónclave regional lo que haga falta para lograrla. 

Salvo en contadas excepciones ha habido una única candidatura en los congresos provinciales y regionales ya celebrados

La unidad es, por otra parte, lo que ha intentado el PP en todos los congresos provinciales y regionales celebrados hasta la fecha. Y casi siempre lo ha conseguido, con contadas excepciones como la del cónclave del PP de Sevilla, en el que se enfrentaron Virginia Pérez -la candidata de Casado- y Juan Ávila -el de Juanma Moreno- . Ganó ella en marzo, pero la herida no se ha cerrado aún. 

El problema de esa "candidatura de unidad" reside en que en la planta noble de Génova 13, y en especial su secretario general, Teodoro García Egea, no ven con buenos ojos que sea Isabel Díaz Ayuso y concentre todo el poder. Tampoco el alcalde, José Luis Rodríguez Almeida, sino una tercera persona: la propia Ana Camins.

La actual secretaria general del PP de Madrid, Ana Camins, de la total confianza de Díaz Ayuso.

 

Y recuerdan que el PP de Madrid tuvo en un pasado no muy lejano "experiencias traumáticas" cuando la Presidencia de la Comunidad y del partido la ocupaba la misma persona. Ocurrió con Esperanza Aguirre, que dimitió en febrero de 2016 por los casos de corrupción dejando paso a una gestora presidida por Cristina Cifuentes.

En marzo de 2017 se celebró el Congreso regional y Cifuentes barrió con un 93% de apoyos. Solo un mes después el partido volvió a quedar a la deriva tras la dimisión de ésta por el caso máster. Del que después ha quedado exonerada. En junio, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid la absolvió.

"Pura lógica"

Desde la Puerta del Sol, sede de la Presidencia de la Comunidad de Madrid, insisten en que no debería haber discusión en torno a Díaz Ayuso. "Todo el mundo sabe quién tiene que presidir Madrid por pura lógica", zanjan. Lo cierto es que ella y su apabullante resultado en las elecciones del 4 de mayo han tenido mucho que ver en el "cambio de ciclo" que pregonan los populares.  

No se puede decir que las espadas estén en alto. No lo están. Lo que existe es una intención de la dirección nacional de negociar con la presidenta madrileña y con el alcalde de la capital una solución de consenso que no pase por ninguno de los dos. Y la determinación, en cualquier caso, de tomarse el tiempo necesario hasta que eso ocurra antes que ir a un Congreso con varios candidatos. Casado confía en lograrlo. 

De momento el partido se está dedicando a enfriar el asunto y no hacer declaraciones en público. ¿En favor de quién juega el tiempo? He ahí la cuestión.