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Cisma total en la Policía tras el acuerdo sindical sin Jusapol: "Vendidos"

Los sindicatos mayoritarios aceptan la oferta de subida salarial de Interior. Pero sin consultar a sus afiliados por un ataque informático a la web. Y apuntan hacia dentro mismo del Cuerpo.

Marcha de Jusapol por la equiparación salarial, este sábado pasado en Málaga.

Publicado por
Miguel Blasco

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Las aguas en la Policía, lejos de calmarse, cada vez bajan más revueltas. Y la guerra frontal entre los principales sindicatos policiales -que representan al 83% de la plantilla del CNP- y la plataforma Jusapol se recrudece aún más. Y, por si fuera poco, con un oscuro episodio de hackeo a la web en la que los afiliados estaban llamados a votar a lo largo de este martes la oferta de equiparación salarial ofrecida por el Ministerio del Interior.

Pese a la suspensión del referéndum tras el ataque informático a la web, los sindicatos de la Policía Nacional y las asociaciones profesionales de la Guardia Civil han decidido aceptar la propuesta del Interior, renunciando así a la consulta previa entre sus bases. La noche de este lunes las organizaciones representativas denunciaron un boicot a la web de votación que imposibilitaba, según ellos, la celebración de la consulta online.

Finalmente, según han confirmado fuentes conocedoras de la negociación, han desistido de buscar una alternativa a la votación fallida al entender que no está garantizada la seguridad del proceso, con el riesgo añadido de que se filtren datos personales de agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Este cisma interno en las FSE nace de la aparición de Jusapol, una plataforma independiente de agentes -en su mayoría de base- que consideran que los sindicatos tradicionales no representaban los verdaderos intereses de los policías. Y Jusapol ha sido el verdadero artífice de las masivas y exitosas manifestaciones que han recorrido en los últimos meses las calles de toda España. Marchas a las que las centrales tradicionales, SUP y CEP, se sumaron posteriormente con la parte negociadora con Interior.

Según explican las citadas fuentes, desde la "unidad de acción" de asociaciones y sindicatos, que se ha reunido de urgencia este martes, se ha decidido mayoritariamente comunicar al equipo del ministro Juan Ignacio Zoido que quieren firmar el acuerdo. Al comprobar que no disponen de tiempo para convocar a sus órganos estatutarios, tomarán la decisión desde los respectivos órganos nacionales.

Sin embargo, desde el ámbito de las organizaciones policiales algunas plataformas como Jusapol -especialmente activa en la organización de las manifestaciones de los últimos meses bajo el lema Equiparación ya-, y otros sindicatos minoritarios o no representativos han acusado a los negociadores de "venderse" y de haber pactado un acuerdo insuficiente.

La última oferta del Ministerio del Interior del 27 de febrero contentó a los sindicatos SUP, CEP, UPF y SPP, que continuaban sentados en la mesa de negociación, de la que se habían levantado días antes, por la promesa de destinar 400 millones de euros en 2018 en el capítulo de sueldos y otros 100 para agentes en segunda actividad o en la reserva que quieran aceptar un empleo sin plus excesivo de peligrosidad.

La cifra se eleva hasta los 1.200 millones en tres años si se suman los 300 millones de la subida que les corresponde por ser funcionarios públicos, y que se computa finalmente aparte, al igual que otras inversiones en instalaciones y medios.

Según los cálculos de Interior y de sindicatos, la equiparación con los Mossos d'Esquadra será una realidad en 2020, cuando un policía ganará 561 euros brutos más de promedio y un guardia civil, 720 euros.

El acuerdo que se refrendará en los próximos días -se prevé como fecha este jueves- contempla también que una auditoría externa, con supervisión de los sindicatos, afine aún más la cantidad para alcanzar la equiparación sobre la propuesta que llevó a la mesa de negociación el 27 de febrero el secretario de Estado de Seguridad, José Antonio Nieto. Pero, pese a ello, la guerra en el seno de la Policía sigue abierta.

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