| 13 de Junio de 2024 Director Benjamín López

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Pedro Sánchez junto a Arnaldo Otegi y Pablo Iglesias
Pedro Sánchez junto a Arnaldo Otegi y Pablo Iglesias

Bildu con más poder: el PSOE negocia con Otegi sin intermediar Pablo Iglesias

En el PP la indignación es máxima. Los de Feijóo registrarán en el Congreso una PNL para impedir que Pedro Sánchez gobierne España gracias a Bildu.

| Hugo Pereira España

Quién le iba a decir al Pedro Sánchez del 2015, aquel que aseguró que no iba a pactar con Bildu “si quiere se lo digo 20 veces”, o al Pedro Sánchez del 2019, el que tendría insomnio por las noches “con Podemos en el Gobierno”, que pocos años después acabaría convirtiendo a Bildu en su socio prioritario y todo gracias a Podemos.

Quien introdujo a Bildu como socio en el Gobierno de España, esto es, el que actuó como enlace, fue Pablo Iglesias. Su amistad con el líder de Bildu nunca la ocultó, tanto es así que reconoce haberse alegrado cuando Arnaldo Otegi salió de la cárcel tras ser condenado por pertenecer a la banda terrorista ETA y actuar bajo sus órdenes cuando todavía asesinaba. Aunque la prisión no fue un ambiente nuevo para el actual coordinador general de Bildu. El reconstructor de la ilegalizada Batasuna, uno de los principales brazos ejecutores de ETA, ya había sido privado de su libertad al ser condenado a seis años por secuestrar en 1979 al director de la fábrica de Michelín Luis Abaitua.

Pedro Sánchez no dudó en aceptar a Bildu como socio preferente

Para el exvicepresidente del Gobierno de España, Otegi fue un “preso político” y el claro tejedor de la concordia: "Sin personas como Arnaldo Otegi no habría paz", llegó a asegurar. Bajo tal prisma, el PSOE -entendía Pablo Iglesias- debía desprenderse de esas viejas líneas rojas y jugar a la lógica multipartidista: debía pactar la gobernabilidad de España con Bildu y convertirlo en socio preferente. De tal forma, Pedro Sánchez y Podemos podrían perdurar en el Ejecutivo y sacar adelante una presumible dura legislatura en minoría con un inestable equilibrio frankenstein.

Sin reticencias, Pedro Sánchez aceptó. Y, así, Pablo Iglesias desengrasó toda relación de los socialistas con los filoetarras, forjando todo un marco de colaboración, que permitió sacar adelante leyes tan importantes como la Ley de Presupuestos.

Sánchez encontró al socio más leal jamás imaginado: Bildu consiguió el poder institucional que tanto ansiaba, no tenía nada que perder, y comenzó a dormir tranquilo en La Moncloa al ver que el cruce de tal sacrilegio para el PSOE, el pactar con los proetarras, no le pasaba factura entre sus votantes. 

 

En este sentido, el PSOE estima que tiene aproximadamente un 30% de votantes socialistas que todavía ven con reticencia sus ininterrumpidos pactos con Bildu y, aún con riesgo de perder a una parte de ellos -los descontentos con Pedro Sánchez que ahora votarían a Feijóo-, reconocen que el grosso de su electorado ya ha normalizado su relación con los filoetarras. Es más, la mayoría de votantes socialistas piensan que Bildu es una víctima de las campañas de la derecha para movilizar a sus votantes: se creen ese discurso de que la derecha usa a los herederos de Batasuna para cargar contra el PSOE.

El PSOE ya negocia directamente con el partido de Arnaldo Otegi

Tras la marcha de Pablo Iglesias del Gobierno, el PSOE se quedó sin interlocutor. Dispuestos a no perder su buena relación con Bildu, el Grupo Parlamentario Socialista asumió de primera mano las negociaciones con el que ya se convirtió en su socio más leal. 

El PSOE, en suma, ya negocia con Bildu directamente. Sin intermediarios de Podemos. Y no duda tampoco en pedir su apoyo públicamente, como en este miércoles, para sacar adelante próximas iniciativas legislativas como el decreto económico que el Gobierno tiene previsto llevar en junio al Congreso. Igualmente no tiene reparos el PSOE en justificar la inclusión de los siete asesinos de ETA en las listas de los municipios de sus víctimas.  “Las listas de Bildu con asesinos fue una equivocación”, sentenció Pedro Sánchez. 

 

El PP exigirá a Pedro Sánchez que rompa con Bildu con una PNL

La indignación en el PP es absoluta. Lejos de ser una estrategia de marketing electoral como lo tacha la izquierda, los populares sienten un profundo rechazo por el indisimulado acercamiento del PSOE a los que consideran el actual brazo político de la banda terrorista ETA: “es increíble que Pedro Sánchez haya cruzado tal línea roja y que hasta justifique como un error la inclusión en las listas de su socio preferente a asesinos y cómplices”, explica con un notorio enojo un parlamentario del PP a ESdiario. En el Partido Popular recuerdan con especial tristeza, e impotencia, el terror implantado por los terroristas de ETA que tanto daño hizo, además, a sus propias filas.

El partido de Alberto Núñez Feijóo no se quedará, por tanto, de brazos cruzados. El Grupo Parlamentario Popular ya ha anunciado la presentación de una Proposición no de Ley (PNL) para impedir que la gobernabilidad de España dependa de partidos que incluyen en sus estructuras o en sus candidaturas electorales a personas condenadas por terrorismo.

En el escrito presentado a los medios, firmado por la portavoz Cuca Gamarra, los populares inciden en que “a la indignidad del Gobierno de cambiar presos a cambio de aprobarle los Presupuestos; aceptar una Ley de Memoria Democrática dictada por Bildu que prolonga la dictadura hasta el 31 de diciembre de 1983, despreciando la Transición, los Gobiernos de Adolfo Suárez y hasta el primer Gobierno socialista de Felipe González incluidos en ese periodo ; sacar a la Guardia Civil de Navarra por exigencias de Bildu; acercar a todos los presos de ETA cerca de sus familias, despreciando que también les acercan a las familias de sus víctimas ; la reforma laboral; el último estado de alarma o la Ley de Vivienda, ahora debemos asistir a la ignominia y al desprecio a sus víctimas con la inclusión de 44 condenados por terrorismo, 7 de ellos por crueles asesinatos, en candidaturas de los socios preferentes del sanchismo para las elecciones municipales, autonómicas y a las Juntas Generales en el País Vasco y Navarra”. 

El PP entiende que “no basta decir, como ha hecho Pedro Sánchez, acosado por las críticas y en mera clave electoral, que le parece indecente”. Los de la calle Génova van a seguir exigiendo a Pedro Sánchez que rompa públicamente con Bildu y deje de humillar, de una vez, a las víctimas del terrorismo de ETA.