27 de Enero de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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El conejo en la chistera que no descarta Sánchez: ofrecer una coalición a Rivera

Sánchez ha exigido hasta ahora el apoyo gratis de Rivera, vetando una coalición como la que le aceptó a Podemos. ¿Pero qué pasará si le ofrece ahora lo mismo a Ciudadanos?

| Javier Rodríguez España

Ahora mismo parece imposible: las relaciones políticas y personales entre PSOE y Ciudadanos, entre Pedro Sánchez y Albert Rivera, están rotas. Y ni el mejor equipo de cirujanos del mundo parece capaz de coser esa herida abismal. Pero todo puede cambiar.

¿Y si Sánchez le hace a Rivera la oferta que no le hizo antes, confiando en que la presión fuera suficiente para que le apoyara en su investidura a cambio de nada? Pues ése puede ser el conejo que se saque de la chistera el líder socialista, cada vez más alejado de las dos únicas alternativas que ahora mismo tiene: repetir propuesta a Podemos o convocar Elecciones Generales.

Ninguna de las dos ideas le emocionan precisamente, según confirman a ESdiario en su entorno, pero son los únicos caminos si Iglesias se mantiene en su rechazo al "Gobierno a la portuguesa" y PP y Cs en la suya de no regalarle nada a un presidente que, antes y después, siempre acaba pactando con los mismos: Podemos y los independentistas.

 

Por eso en Moncloa se guardan un as en la manga, dirigido a Rivera: resucitar el acuerdo de 2016, cuando Sánchez se empeñó en acudir a la investidura tras la renuncia de Rajoy a hacerlo por disponer de solo 123 diputados, que unió a PSOE y Ciudadanos en un viaje frustrado que terminó en la repetición electoral en el verano de aquel año y en una victoria más amplia del PP.

La idea, que ahora mismo es solo un boceto cocinado en los fogones monclovitas, sería añadir a esa propuesta otra más reciente con distinto receptor: la que recibió Podemos, y rechazó, consistente en un Gobierno de coalición. A Iglesias le ofertaron una vicepresidencia y tres ministerios, incomprensiblemente rechazados y difíciles ya de recuperar.

¿Podría negarse Rivera a un acuerdo que sumaría 180 diputados, alejaría al nacionalismo y a Podemos y le permitiría a Cs gobernar ya en España? En el entorno de Sánchez creen que no, que el líder naranja no podría oponerse a algo así y que, aunque hasta ahora han buscado un cheque en blanco más fácil de rechazar, al llenarlo de ceros el veto sería insostenible.

Sánchez ha exigido el apoyo gratis de Cs. ¿Pero y si le hace una oferta como la que trasladó a Podemos?

Que llegue a conocerse o no esa propuesta lo sabremos en los próximos días. Un indicio será la disposición de Rivera a reunirse con Sánchez en pleno mes de agosto, probablemente en el Congreso: si acepta el encuentro, quizá ahí se inicie un camino nuevo. Si mantiene su negativa, la iniciativa naufragará antes incluso de ser conocida.

La batalla del centroderecha

Al jefe de filas del PSOE no le hace mucha gracia gobernar con Ciudadanos, pero tampoco acudir de nuevo a las urnas o gobernar España con Podemos dentro o fuera del Ejecutivo pero decisivo en todo: hasta logrando la investidura, gestionar un país en una crisis incipiente y con el conflicto catalán con 123 diputados, es una locura.

En Ciudadanos, que no doblará su brazo por mucha presión que sufra, no esperan grandes novedades, pero sí son conscientes de la dificultad que tendría vetar un acuerdo de coalición que hiciera de uno de los suyos vicepresidente. Pero también saben que, si por alguna razón dieran ese paso, el PP se quedaría como única referencia del centroderecha, la batalla que Rivera no quiere perder ni abandonar.