| 23 de Noviembre de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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Los seis candidatos.
Los seis candidatos.

Gabilondo se entrega a Iglesias incapaces ambos ante Ayuso: "Tenemos 12 días"

El socialista reconoció que pactará con él después de un mes negándolo. La candidata del PP devolvió con creces todos los golpes del líder de Unidas Podemos, que volvió a ser su peor enemigo

| Ana Martín España

El Pablo Iglesias que se presentó este miércoles en Telemadrid era el mismo de siempre, salvo para Ángel Gabilondo. Algo distinto le debió de ver el candidato socialista, porque después de más de dos horas de debate cayó rendido a sus pies. Y si hace un mes el socialista negaba la posibilidad de cualquier pacto con él -"con este Iglesias no", prometía entonces-, ahora ya sí. 

"Confío en contar con Unidas Podemos para frenar al gobierno de Colón. Pablo, tenemos 12 días para ganar las elecciones", le dijo Gabilondo a Iglesias al filo de la medianoche, como quien confiesa una relación prohibida y largamente ocultada. Y lo dijo ante decenas de miles de madrileños que por fin descubrieron el auténtico plan del candidato del PSOE. Esta vez antes de las elecciones, no el día después como con Pedro Sánchez en las generales de noviembre de 2019.  

Minutos antes el candidato morado había andado su media parte del camino: "Ángel, desde el compañerismo y sabiendo que vamos a gobernar juntos y tenemos que llevarnos bien...", se dirigió a él. 

El arrebato de sinceridad de Gabilondo fue el momento de mayor protagonismo de un aspirante que, por otra parte, no fue siquiera capaz de encontrar su cámara durante el minuto final, ése en el que había de dirigirse a los votantes madrileños con un último mensaje. Metáfora de lo incómodo que se encontró entre el fuego cruzado de Pablo Iglesias y Mónica García con Isabel Díaz Ayuso

Iglesias, el estudiante nuevo, apareció en clase con una pila de datos

Se abrió el telón de la cadena pública a las 21.30 de una noche en la que jugaba el Real Madrid (menuda contraprogramación) y allí apareció Iglesias recién bajado de un taxi; con aspecto del estudiante nuevo que entra en el aula habiéndose memorizado una pila de datos para intentar coger el ritmo de una clase que ya lleva dos años junta. 

Después de unos minutos iniciales de tanteo, el debate se rompió en cuanto los contendientes lo embarraron con la gestión de la pandemia. Iglesias, que como le recordó Ayuso se desentendió de la Comunidad de Madrid y de las residencias durante los meses más trágicos, le preguntó a la candidata del PP cuántos madrileños han muerto de coronavirus. Y le ordenó repetidamente "no sonría"

A partir de ahí Díaz Ayuso se defendió atacando, entrando incluso en el terreno de la descalificación: "Da vergüenza ajena. Es usted una pantomima, lo más mezquino que hay en política". Iglesias no se detuvo y siguió preguntando a la presidenta madrileña, examinando. Hasta que ésta, en jarras, se plantó: "¿A cuántas residencias fue usted?, ¿cuántas veces vino a ayudar?".

Así se vivió el debate en la sede del PP.

 

El candidato de Unidas Podemos volvió a demostrar que su mayor enemigo es él mismo y su exceso de confianza, porque mientras estaba entretenido en sus preguntas la candidata de Más Madrid, Mónica García, vio claro el pasillo y por ahí entró. 

García, anestesista del Hospital 12 de octubre, se creció en el bloque dedicado a la Sanidad y demostró que en esto de debatir con Díaz Ayuso tiene callo, porque a diferencia de Iglesias lleva dos años haciéndolo. De hecho, por momentos sus duelos parecieron una versión extendida de las sesiones de control semanales en la Asamblea de Madrid. 

Mónica García encontró el pasillo y por ahí entró, sobre todo en lo sanitario

Edmundo Bal, el otro recién llegado a la política regional, trató de abrirse hueco en la jungla política enarbolando las banderas de la política útil, el centro y, sobre todo, los méritos de los consejeros de Cs en el extinto gobierno de coalición. Pero le mató Díaz Ayuso cuando le preguntó que, si tan buenos habían sido Ignacio Aguado y los consejeros de Cs, por qué ninguno iba en las listas. 

Rocío Monasterio, por su parte, hizo su debate. Y no le fue mal ante un bloque de izquierdas demasiado ensimismado como para intentar, siquiera, rebatir sus argumentos contra los menas y la inmigración ilegal, la inseguridad de los barrios de Madrid y la falta de ayudas a los autónomos y pequeños empresarios, ejes de la campaña de Vox. 

¿Qué le aconsejaron a Iglesias en el descanso?

Llegó el descanso de seis minutos y los asesores de los candidatos saltaron al plató para dar nuevas indicaciones a los suyos. Es un misterio qué le aconsejaron los suyos a Iglesias, pero lo cierto es que salió menos agresivo contra Díaz Ayuso, que durante la primera mitad le había devuelto una tras otra todas las bolas. Y con efecto. 

En el bloque sobre economía y fiscalidad la candidata del PP se movió como pez en el agua, mientras Iglesias trataba de llevar a Gabilondo al terreno de una subida de impuestos que el socialista volvió a prometer que no hará. 

Y en el minuto final la única que recurrió a lo personal fue Mónica García, que se dirigió a sus tres hijos pequeños -Pablo, Nicolás y Rosita- para hablarles del Madrid que quiere dejarles. Díaz Ayuso tiró, de nuevo, por la calle de la libertad.

Al acabar el debate los equipos de los seis decían estar muy satisfechos, porque todos saben que la primera regla para no perder un debate es no parecer el perdedor. El de Telemadrid ha sido el único en el que participará Díaz Ayuso. El lunes hay otro en La Sexta y el jueves de la próxima semana el último será en TVE, pero se desconoce a quién mandará el PP, si es que manda a alguien.