16 de Mayo de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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Arnaldo Otegi

La frase del joven socialista que deja por los suelos los pactos con Otegi

Víctor Trimiño ha hablado alto y claro y recuerda que la formación de Arnaldo Otegi sigue ensalzando a la banda asesina.

| Yolanda Lorenzo España

German González López (1979); Enrique Casas Vila (1984); Vicente Gajate Martín (1984); Fernando Múgica Herzog (1996); Fernando Buesa Blanco (2000); Juan María Jáuregui Apalategu (2000); Ernest Lluch Martín (2000); Froilán Elespe Inciarte (2001); Juan Priede Pérez (2002); Joseba Pagazaurtundúa Ruiz (2003); e Isaías Carrasco Miguel (2008). Todos ellos son los militantes y políticos socialistas asesinados por la banda terrorista ETA, una cruel lista que a muchos les viene ahora a la cabeza al ver como desde el Gobierno de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias se mima a los herederos políticos de sus asesinos tratándoles mejor incluso que al primer partido de la oposición, el PP.

El pasado mes de mayo, el PSOE de Sánchez indignó a muchos españoles al alcanzar un acuerdo con EH Bildu para obtener su apoyo a la quinta prórroga del estado de alarma con un acuerdo que recogía la derogación íntegra de la reforma laboral que el Gobierno de Mariano Rajoy aprobó en 2012.

 Esta indignación se convirtió en vergüenza por la humillación a las víctimas de ETA al ver como el presidente del Gobierno, desde la tribuna del Senado, lamentaba "profundamente" la muerte de un preso de la banda asesina -Sánchez sólo habló de "banda" omitiendo lo de "terrorista"- que se había suicidado.

En los últimos días, el flirteo del Ejecutivo PSOE-Podemos se ha reforzado de cara a la negociación para los Presupuestos Generales del Estado de 2019. Ante la imposibilidad de sumar al PP a cualquier tipo de cuentas que lleven la marca morada, Sánchez está jugando a la geometría variable que ya hizo famosa en su día otro presidente socialista, José Luis Rodríguez Zapatero. Mientras con una mano trata de atraer a Ciudadanos a un acuerdo -la subida de los naranjas en el último CIS de Tezanos no ha parecido casual para muchos analistas políticos-, con la otra negocia con los independentistas catalanes que promovieron el golpe de Estado de 2017 en Cataluña (ERC) y con la formación de Arnaldo Otegi.

Sánchez ya no tiene reparos en admitir públicamente que los abertzales son unos interlocutores políticos tan válidos como Cs o el PRC de Miguel Ángel Revilla. Pero, en este caso, ha decidido poner a los mandos de dicha negociación al miembro de su Gobierno más afín a los herederos políticos de ETA: su vicepresidente segundo, Pablo Iglesias.

El también líder de Podemos tampoco oculta que su apuesta para los Presupuestos es sumar a los mismos que permitieron -con su voto afirmativo o con la abstención- la investidura de Sánchez: y ello incluye, por supuesto, a EH Bildu.

'Revuelta' en las Juventudes Socialistas vascas

Lo que no esperaba Pedro Sánchez es que hubiera una revuelta interna contra esta estrategia. Y nada menos que del futuro del PSOE, en este caso del de País Vasco. Ahí están, sin ir más lejos, las palabras del nuevo secretario general de JSE-Egaz, Víctor Trimiño, que ha asegurado que "ninguna necesidad aritmética" justifica "blanquear" y tratar como un partido más a quienes, desde un punto de vista ético, no lo son", en referencia a EH Bildu.

Trimiño ha realizado esta reflexión en el acto de clausura del X Congreso de JSE-Egaz, celebrado en San Sebastián, en el que ha sido elegido nuevo secretario general de las juventudes socialistas y que ha contado con la presencia de la líder del PSE, Idoia Mendia.

Tras afirmar que supone "un enorme orgullo" asumir esta nueva responsabilidad porque "la historia de lucha más eficaz es la que representa el socialismo vasco", Trimiño ha afirmado que las juventudes socialistas son "herederos de quienes arriesgaron todo para defender la libertad frente al fascismo del terrorismo de ETA".

Según su nuevo líder, las juventudes del PSE deben estar "en frente de cualquier intento por normalizar o blanquear a una fuerza política que sigue siendo incapaz de condenar más de 850 asesinatos y que sigue ensalzando a los terroristas que los cometieron".