| 25 de Abril de 2024 Director Benjamín López

× Portada España Investigación Opinión Medios Chismógrafo Andalucía Castilla y León Castilla-La Mancha C. Valenciana Economía Deportes Motor Sostenibilidad Estilo esTendencia Salud ESdiario TV Viajar Mundo Suscribirse
Pedro Sánchez aplaude a José Luis Ábalos durante una sesión en el Congreso cuando este era ministro de Transportes.
Pedro Sánchez aplaude a José Luis Ábalos durante una sesión en el Congreso cuando este era ministro de Transportes.

Ábalos y Koldo: una pareja, tres escándalos y tres preguntas retumban en Moncloa

Primero el desplazamiento de madrugada a Barajas con unas maletas sospechosas. Después el hotel canario pagado con billetes de 500 euros y ahora las mordidas por las mascarillas.

| Javier Ruiz de Vergara España

¿Por que Pedro Sánchez cesó en su día a José Luis Ábalos siendo uno de sus hombres de máxima confianza?

¿Por qué tras cesarlo no lo ascendió como al resto de exministros con el premio de un cargo institucional o una embajada?

¿Por qué, en cambio, prefirió rebajarle a diputado para tenerle cerca y controlado en el Congreso?

Mientras Ábalos trata de sacudirse el bulto de Koldo y algunos dan por hecho que Sánchez le fulminará definitivamente más pronto que tarde, muchos recuerdan la presencia del súperasesor en dos sonoros escándalos que sentenciaron al exministro

Son estas tres preguntas las que circulan en estas horas por los ámbitos del PSOE tras el escándalo protagonizado por el hombre para todo de Ábalos -y en la etapa incipiente del sanchismo también en Ferraz- que siempre fue el perejil de todos los líos protagonizados por el exministro de Fomento y exnúmero tres de Ferraz.

 

Mientras Ábalos trata de sacudirse el bulto de Koldo García Izaguirre y algunos dan por hecho que Sánchez le fulminará definitivamente más pronto que tarde, muchos recuerdan la presencia del súperasesor en dos sonoros escándalos que sentenciaron al ex miembro del Gobierno y a uno de los pata negra de la era Sánchez.

El primero se remonta al 20 de enero de 2020 cuando se produjo el delcygate. Ábalos se presentó de madrugada en Barajas en el avión de la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez que tenía prohibido pisar suelo europeo. Se habla de una maletas sospechosas acarreadas… por Koldo. El motivo de tan rocambolesco encuentro permanece sin aclarar y ha dado fruto a todo tipo de especulaciones.

 

 

Sánchez, en cariñoso gesto con Delcy Rodríguez.

 

El segundo escándalo protagonizado por el tándem Ábalos-Koldo nos traslada a Canarias en febrero de 2021. Aprovechando un viaje oficial con motivo de la crisis migratoria, Ábalos prolongó su estancia en un hotel de las Islas el fin de semana. El escándalo saltó cuando se destapó que García Izaguirre fue quien pagó la cuenta del establecimiento con billetes de 500 euros sacados de una bolsa de plástico termosellada.

 

Y ahora llega el escándalo de las mordidas en la compra de mascarillas ya con Koldo lejos -supuestamente- de Ábalos. Pero en el PSOE contienen en estas horas la respiración.

¿Cómo es posible que el epicentro del ocultamiento del dinero presuntamente fraudulento de Koldo esté radicado en Alicante, uno de los bastiones del socialismo valenciano en el que Ábalos sigue teniendo indudable ascendencia?

¿Nadie en el PSPV puso en alerta al exministro de las inversiones injustificables de su antigua mano derecha? Son preguntas que también sobrevuelan Moncloa, Ferraz y el Palacio de la Carrera de San Jerónimo.