| 19 de Mayo de 2024 Director Benjamín López

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Rajoy aplaude a la presidenta del PP valenciano, Isabel Bonig.
Rajoy aplaude a la presidenta del PP valenciano, Isabel Bonig.

El PP pacifica su último polvorín e impulsa a Bonig a la reconquista de Valencia

El trabajo callado pero eficaz de los actuales dirigentes del PP valenciano puede recibir su recompensa en los próximos meses y en vísperas del Congreso Nacional del partido.

| Alvaro Errazu España

Un trabajo de meses, reforzado en las últimas semanas, con decenas de contactos telefónicos y, en ocasiones, discretas entrevistas, están dado como fruto el compromiso del PP nacional de "rehabilitar" a los populares valencianos de Isabel Bonig, castigados con un evidente ninguneo en los dos últimos años.

Los populares valencianos ni siquiera fueron premiados con la pedrea de algún representante en el segundo escalón del gobierno de Mariano Rajoy y tampoco se les dio protagonismo en la elaboración de las ponencias del congreso nacional del próximo mes.

Ahora se ha abierto una nueva etapa, en la que tanto el partido como el ejecutivo, fijan como priotaria a la Comunidad Valenciana. Génova considera que existe estabilidad en el PP de Bonig, una vez que las alternativas para disputarle la presidencia carecen de viabilidad.

A poco más de dos años de las elecciones autonómicas y locales, la dirección nacional estima que cabe apuntalar a la candidata ante el complejo reto de recuperar la Generalitat con el mensaje de "unidad".

Los últimos movimientos de Bonig, pero sobre todo de su secretaria general, la ex eurodiputada Eva Ortiz, y de los vicesecretarios nacionales Javier Maroto y Fernando Martínez-Maíllo -además de Esteban González Pons, el único valenciano en el entorno de Mariano Rajoy- han contribuido a mejorar la confianza entre Madrid y Valencia.

Buena parte de las enmiendas que finalmente presentará el PPCV están siendo pactadas o en vías de ello con los ponentes. Por lo que respecta al documento sobre estatutos, el vicesecretario de Organización Fernando Martínez-Maíllo ha tratado de contentar a Bonig en su reivindicación inicial de un sistema de primarias "un militante un voto" para elegir a los líderes orgánicos por el sistema inspirado en la elección de doble vuelta.

Otro tanto está ocurriendo con otra propuesta de participación de la militancia y regeneración política. La enmienda que quizá ha pasado desapercibida afecta al Comité de Derechos y Garantías. El PPCV quiere tener autonomía para decidir en los casos disciplinarios que afecten a cargos autonómicos, provinciales y locales.

Es decir, poder acordar qué hacer, por ejemplo, con los concejales del Ayuntamiento de Valencia implicados en el caso Taula. La ponencia oficial da todo el poder al comité de disciplina nacional.

El objetivo de Bonig era reivindicar protagonismo en el congreso, aunque fuera a través de enmiendas. En parte lo ha conseguido al estar en la pomada de debates como el de la democracia interna o en asuntos sociales como el de la custodia compartida. Cargos de la dirección dan por seguro que el PPCV tendrá su premio en la nueva dirección nacional. A día de hoy, no hay ningún valenciano que se siente en el Comité de Dirección.

La reforma del sistema de financiación, decisiva

El acuerdo de "rehabilitación de Bonig" también pasa por un compromiso del gobierno Rajoy para atender históricas reivindicaciones de la Comunidad Valenciana. Sin duda, la más apremiante es el cambio en el modelo de financiación autonómica.

Tan lejos como este mismo jueves, Bonig apoyaba "sin fisuras" al presidente socialista Ximo Puig "sin pedir nada a cambio" . Todos los grupos parlamentarios de las Cortes valencianas, así como destacados representantes de la sociedad civil, mantienen que actual sistema de financiación autonómica es el principal, pero no el único motivo, de que la valenciana sea la única autonomía con renta per cápita inferior a la media. Además registra un saldo fiscal negativo, es decir, que aporta al funcionamiento del Estado más recursos de los que recibe a través de las políticas de gasto.

Y a esto hay que unir unas inversiones de la administración central del 6 y el 7 por ciento, cuando el peso poblacional de la comunidad es del 11%.

El entorno de Bonig -que admite que la presidenta está consolidando poco a poco su liderazgo- está convencido de que el nuevo modelo de financiación supondrá un gran respiro económico para las arcas de la Generalitat y que la propia Bonig tendrá cierto protagonismo en el proceso.

Camino despejado

La que fue consejera en el último gobierno popular cuenta con el campo expedito de cara al congreso regional. Tiene el respaldo de los tres presidentes provinciales mientras el candidato alternativo José Luis Bayo, ex presidente de Nuevas Generaciones, no parece que tenga fácil conseguir los avales para presentarse.

Bayo se querelló en su día contra los ex presidentes Francisco Camps y Alberto Fabra, y los ex dirigentes Serafín Castellano y Antonio Climent, por una supuesta manipulación en la base de datos de afiliaciones, tras ser expulsado al aparecer relacionado en un escabroso asunto del club de alterne Majestic. Bayo quedó absuelto y recuperó su condición de militante.

De cara a los congresos provinciales, únicamente en el de la provincia de Valencia sí que parece que puede haber división. El actual presidente Vicente Betoret ha recibido un tibio respaldo de Bonig, por lo que no se descarta la presentación de una alternativa, indirectamente apoyada por la lideresa popular. El caso de la ciudad de Valencia es más complejo. En la actualidad gobernada por una gestora, la capital es clave para el éxito o no del PP en la Comunidad.