| 27 de Febrero de 2024 Director Antonio Martín Beaumont

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Francine Armengol, en su discurso de hoy
Francine Armengol, en su discurso de hoy

Armengol tira la piedra de la reforma de la Constitución y luego esconde la mano

La presidenta del Congreso desliza hasta en tres ocasiones que es partidaria de modificar el texto consitucional mientras asevera que "no debe someterse a revisión alguna"

| Sandra Sánchez España

No es septiembre, la temporada alta de los melones, pero Francina Armengol, presidenta del Congreso, decidió abrir uno para ver qué aceptación tiene ante la gente, antes de volverlo a guardar bajo la mesa deprisa y corriendo. Lo que ha venido siendo siempre un tirar la piedra y esconder la mano. En el Día de la Constitución, la presidenta socialista del Congreso abrió en público, en un discurso institucional, en la sede de la Soberanía Nacional, el melón de la reforma constitucional, antes de asegurar que "donde dije digo digo Diego" y dar marcha atrás. Pero el paso ya está dado.

Tampoco fue abrir el melón a machetazos. No. Fue más sutil. Con navaja suiza, por ejemplo. "Nuestra norma suprema fue escrita hace 45 años y, en algunos aspectos, la España de hoy se parece muchísimo más a nuestra Carta Magna que la de entonces. Eso significa que hemos avanzado mucho desde 1978, que nuestro país amplía y conquista derechos sociales. Significa también que la Constitución es un proyecto vivo, de futuro, que se va construyendo cada día. Es el espejo que muestra nuestra mejor versión, pero en él no nos vemos reflejados del todo. Hace falta seguir trabajando para hacer realidad su palabra. No solo hay que celebrarla. Debemos seguir esforzándonos para reflejarnos en ella", indicó Armengol en su discurso. 

 

"Ésta es la principal misión que tenemos los representantes públicos en las instituciones, en el Congreso, en el Senado, en las Comunidades Autónomas: desplegar y actualizar los mandatos de la Constitución. Y hacerlo desde el pluralismo y el respeto a la legitimidad del otro, llegando a acuerdos con un único fin: garantizar una vida más digna a cada uno de nuestros conciudadanos", continuó. 

Por si no había quedado suficientemente claro, la presidenta del Congreso insistió una vez más: "A día de hoy, considero legítimo plantear que la Constitución no debe someterse a revisión alguna, y también me parece legítimo defender su renovación, al menos en cuestiones básicas, como convertir el Senado en una verdadera cámara de representación territorial o responder a las exigencias del siglo XXI". Ni sí, ni no, sino todo lo contrario. Pero misión cumplida y melón abierto.

Feijóo: "El presidente lidera un movimiento contra la Constitución"

Las palabras de Armengol denotan más peligro porque el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, antes del discurso de la presidenta, ya había advertido de lo iba a suceder: "Estamos en la mayor crisis constitucional en 45 años. Los partidos minoritarios han pactado con una partido que era de Estado y han hecho un trato que es presidencia del Gobierno a cambio de ataque continuo a nuestras instituciones. Este acuerdo ha conllevado que tengamos un presidente que se ha puesto a liderar un movimiento en contra de la Constitución"