| 29 de Noviembre de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

× Home España Medios Tribunales Opinión Estilo Chismógrafo Deportes Tecnología Tvcine Economía Sostenibilidad ESdiario TV Mundo C. Valenciana Andalucía
Pere Aragonés y Jordi Sánchez
Pere Aragonés y Jordi Sánchez

El independentismo se crece y exige ya el "divorcio entre España y Cataluña"

Las palabras del presidente del Gobierno negando un referéndum han caído en saco roto, nadie le cree y por ello exigen que la independencia sea inmediata.

Los secesionistas tienen claro cual es su camino: la autodeterminación y la amnistía. "Un divorcio entre España y Cataluña". Lo repiten una y otra vez. Incluso se saben con la fuerza suficiente como para plantar a Sánchez en la próxima Conferencia de Presidentes de julio. Pere Aragonés no estará, porque quiere exclusivamente una "relación bilateral" con el Gobierno.

Así lo ha anunciado en una entrevista en Cataluña Radio en la que ha insistido en que  su "previsión es mantener exclusivamente la interlocución con el Gobierno español en la relación bilateral y no en el ámbito de la Conferencia de Presidentes". Según él, este tipo de reuniones son más una escenificación que para trabajar, por lo que cree que asistir "seguramente no será lo más útil para avanzar". 

 Por ello, Aragonés centrará sus esfuerzos en diseñar la hoja de ruta que presentará a Sánchez en la reunión de la llamada mesa de diálogo. El único foro válido para el independentismo que ya creen estar por encima de cualquier otra comunidad autónoma.

El presidente catalán impulsará entre los meses de julio y agosto el Acuerdo Nacional por la Amnistía y la Autodeterminación con el que pretende agrupar a partidos, entidades e instituciones favorables a estas dos demandas para llegar a la reunión de la mesa de diálogo en septiembre, con los apoyos suficientes para seguir presionando a Sánchez.

Considera que el Acuerdo Nacional por la Amnistía y la Autodeterminación es imprescindible para que lo que se vaya a defender ante el Gobierno "no sea solo una propuesta del Govern de Cataluña, sino una propuesta de país", ya que cree que la amnistía y el referéndum son dos cuestiones asumidas por una mayoría amplia de la sociedad catalana.

Así, Aragonés comenzará conformando un grupo impulsor con ERC, Junts y la CUP, los tres grupos parlamentarios que ya han manifestado su voluntad de participar, para luego ir sumando a la iniciariva al resto de asociaciones independentistas.

El presidente catalán hacía estas declaraciones mientras Sánchez anunciaba a bombo y platillo en el Congreso de los Diputados que el PSOE jamás apoyaría un referéndum de autodeterminación en Cataluña. Sin embargo, para Aragonés "hay caminos. La cuestión es si la solución que propone el PSOE puede incluir a los que defendemos la independencia y los que no la defienden. Porque la nuestra sí que los incluye", ha zanjado.

Junts exige el "divorcio" inmediato

Y es que, el independentismo tiene claro su objetivo. También desde el lado de Junts han instado a seguir apretando al Gobierno. Su recién indultado secretario general, Jordi Sánchez, ha recordado que sin referéndum de autodeterminación en Cataluña, "es muy difícil que se pueda solucionar el conflicto político". Además, le ha advertido de que sin "condiciones mínimas" para el diálogo, la Mesa con Cataluña, que se pondrá en marcha en septiembre, "será una mesa vacía".

Jordi Sànchez ha asegurado que "abordar seriamente la negociación pasa por dos elementos muy simples y contundentes". Una de ellas sería "finalizar la represión" lo que incluiría la resolución de la situación de quienes "están en el exilio, empezando por el president Puigdemont, y de centenares de miles de personas que están en procesos judiciales y administrativos". La segunda, la aceptación de que "finalmente, en democracia no hay nada que pueda superar la voluntad de la ciudadanía expresada libremente en las urnas".

De hecho, la portavoz de Junts en el Congreso, y una de las personas más cercanas a Carles Puigdemont lo ha dicho alto y claro, para iniciar una "nueva etapa" de "reconciliación" y de "diálogo de igual a igual" hay que empezar por "formalizar el divorcio" entre Cataluña y España y por "respetar el resultado" de las urnas en las que, ha subrayado, los catalanes no pidieron "reencuentro", sino "independencia". "Esta farsa no se puede aguantar", ha zanjado.