| 08 de Agosto de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

× Home España Medios Investigación Opinión Estilo Chismógrafo Deportes Tecnología Tvcine Economía Sostenibilidad ESdiario TV Mundo C. Valenciana Andalucía
Pedro Sánchez
Pedro Sánchez

Sánchez reserva dinero de los Fondos Europeos para mimar a los sindicatos

Crecen las dudas con respecto a la gestión y el destino del "maná" europeo, con gastos destinados a ayudar a las centrales sindicales y otras partidas pintorescas.

 

Mucho dinero recibido, pero mal gastado y peor gestionado: ésa es la sensación que empieza a imponerse, incluso en Bruselas, al respecto del uso de los Fondos Europeos reservados para España, que fuentes del PP consultadas por ESdiario confirman y ponen cifra: solo se ha ejecutado "un 5%" de lo recibido y la sospecha de "pasteleo" es cada vez más intensa.

Según los últimos datos aportados por la Unión Europea, el organismo entregará a España durante este año 2022 unos 27.000 millones de euros en fondos de recuperación y que podrían llegar a 70.000 millones en los próximos años. Un dinero con el que Bruselas pretende reactivar las economías de los países miembro después de la crisis económica derivada del coronavirus. 

Unos fondos que, en parte, tendrán que devolverse y, en otro porcentaje, deberán aceptarse cumpliendo una serie de medidas, como el ajuste presupuestario la contención de gasto. Unos elementos con lo que, según Moncloa, el Gobierno ha contado a la hora de remitir el documento final a la Unión para solicitar estos fondos. 

Un documento en el que, entre otras cuestiones, se detallan las partidas presupuestarias. En definitiva, la hoja de ruta de gasto, proyectos de inversión y planes de gasto social. O eso es lo que dice el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ya que si vemos en detalle el documento presentado a Bruselas, se recogen partidas destinadas a cuestionas tan “importantes” como reformas de edificios de sindicatos o protección de pájaros. 

Si vamos al detalle en cuestiones “secundarias” en las que Sánchez se va a gastar los fondos europeos, encontramos “dilapidaciones presupuestarias” como 60 millones de euros movilizados a la prevención de “electrocutaciones de aves” en los tendidos eléctricos públicos. Un dinero con el que Sánchez pretende, con la deuda pública superando el 120% del PIB, conservar “la biodiversidad”, así como "restaurar los ecosistemas”.

Según recoge un escrito al que ha accedido Libremercado, el Gobierno justifica el proyecto en base al "valor ambiental relativo a la riqueza de las especies amenazadas por la electrocución y la colisión con tendidos eléctricos” y a la "mortalidad asociada a estas infraestructuras eléctricas entre 2015 y 2019”. 

 

No es el único proyecto que levanta polémica dentro del documento que dice a dónde van a ir a parar esos recursos europeos que se supone que van destinados a la recuperación: Al ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones irá destinada una campaña de autopromoción valorada en 4 millones de euros, al ministerio de Cultura una partida para financiar estancias en el extranjero de escritores españoles con un coste de 1 millón de euros y al ministerio de Trabajo un plan de trabajo de los Servicios de Empleo sobre "transversalidad de género" por valor de 3 millones de euros.

Los sindicatos también quieren su parte 

A esos proyectos financiados con los fondos europeos, el diario ABC  ha sumado a los sindicatos como “agentes sociales” que quieren su parte del pastel. Y Pedro Sánchez y Yolanda Díaz los incluirán y “regarán” con gusto. Así se recoge de los proyectos de reforma de diversas sedes sindicales con fondos de reconstrucción de Bruselas.

En total 42 edificios de los sindicatos mayoritarios (UGT y Comisiones Obreras) que contarán con reformas de todo tipo, las principales de acondicionamiento en “eficiencia energética”, que contará con una financiación de más de 100 millones de euros. 

Las obras consistirán fundamentalmente en la sustitución de sistemas de climatización de los espacios, del sistema de ventilación y renovación del aire, la sustitución de luminarias fluorescentes e incandescentes existentes por placas de LED y la sustitución del cien por cien de las carpinterías de la fachada.

Y, según hemos podido saber, el plan se acoge a la ley porque las reformas se realizan para la conservación del patrimonio, ya que la mayoría de estos edificios (casi medio millar) pertenecen al Estado y forman parte del grupo de edificios considerados “históricos”. Un gasto en reformas de este tipo que, según ABC, aumenta en 3 millones de euros con respecto a otros años.