| 28 de Mayo de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

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Torrijas de vino ¡deliciosas y diferentes!

Muchas veces las mejores cosas de la vida son las más sencillas y simples, como es el caso de nuestras históricas torrijas

Aquí, no hay que recurrir a esferificaciones, ni espumas, ni al nitrógeno líquido o aerosoles para hacer que un postre se convierta en un cuadro realmente hermoso y perdure delicioso durante siglos. Volver a lo simple, a nuestras tradiciones, a las recetas de nuestras abuelas, puede ser, y es, lo más acertado. Esto no quiere decir que no podamos 'retocar' o hacer variaciones con ellas. Podemos innovar, ¡por supuesto que sí! pero sin perder nunca el respeto a su origen.

La primera referencia de este dulce ya se hacía en siglo V, en el libro ‘De re coquinaria’, un recetario escrito en latín que decía: -“Coge pan, quítale la corteza y corta trozos grandes. Remójalos en leche, fríelos en aceite y añade miel por encima”-. Pues bien, algo parecido vamos hacer hoy, lo único, que a este pan no le vamos a quitar la corteza, sí, a cortarlo en rebanadas grandes y a remojarlos en vino en vez de en leche. 

 

¿Cuál es el mejor pan para hacer torrijas?

Si preguntásemos a nuestras madres la respuesta sería clara y concisa; el mejor es sin duda el pan de barra del día anterior y en eso creo que muchos estamos de acuerdo. Pero también puedes hacer uso de otros panes y descubrir otras variantes.

Pan de barra del día anterior. La idea de usar este pan es para darle el tiempo suficiente para que endurezca y así al remojarlo en la leche caliente se mantendrá firme y aguantará dignamente reteniendo todo el sabor de la leche infusionada con canela y cítricos.

Pan candeal. Es una variedad donde su miga compacta, suave y con poca humedad sujeta mejor la leche. Su corteza es algo más dura que el de la barra normal por lo que debes asegurarte de que quede bien empapada.

Pan de molde. Si no tienes otra cosa y tienes muchas ganas de comer torrijas puedes hacer uso de él. Aunque ya te adelanto que el resultado nada tiene que ver. Si te decides por un pan de molde procura que sea el de rebanadas gruesas. 

Pan brioche. A pesar de que tiene muchos detractores a mi me gusta su resultado. Córtalo en lingotes gruesos, remójalo en la leche pásalo y pásalo por la sartén muy caliente con un poco de mantequilla en vez de freírlo es aceite. 

Pan de torrijas de panadería. Su miga es consistente y tiene una corteza blanda. Su resultado es bueno, pero no olvides que tiene un alto contenido en gluten, azúcares y grasa. 

Pan integral. Rotundamente no. Quítate la idea de la cabeza. La miga de la torrija debe ser cremosa, lechosa, aterciopelada… y este resultado nunca lo obtendrás con una miga de pan integral. 

Receta de torrijas de vino 

Ingredientes para 12 torrijas

• 1 barra de pan para torrijas
• 1 litro de vino blanco semidulce de calidad
• 1/2 litro de agua
• 150 gramos de azúcar blanca
• 2 huevos grandes
• la piel de una naranja
• 5 ramas de canela
• 1 litro de aceite de oliva

Para el almíbar de vino:
• 1/2 litro de vino blanco semidulce
• 1/2 de taza de miel de romero
• 3 ramas de canela

 

Elaboración

1.- En una cazuela pon a calentar el vino junto al agua, el azúcar, la piel de la naranja y las ramas de canela. Cuando comience a hervir baja la intensidad del fuego y deja que burbujee suavemente de 2 a 3 minutos para que evapore el alcohol y dar tiempo suficiente a que la canela y la piel de naranja aporten su delicado sabor.

 

2.- Ahora vamos a por el almíbar de vino para poder bañar al final las torrijas. Vierte todos los ingredientes en una cazuela y sigue prácticamente el mismo proceso: deja hervir y después baja la intensidad del fuego para que evapore el alcohol del vino y nos quede solo su sabor afrutado. Prueba y si te gusta más dulce incorpora más miel.

Deja enfriar las dos preparaciones hasta una temperatura ambiente.

 

3.- Corta el pan en rebanadas de dos centímetros aproximadamente

4.- Vierte la primera mezcla ya atemperada en un recipiente y sumerge el pan de uno en uno asegurándote de que queda bien mojado.

Coloca las ramitas de canela que has utilizado en un plato y ve poniendo encima el pan empapado para que drene sobre ellas el exceso de liquido.

 

5.- Bate los huevos hasta que doblen su tamaño y mientras, pon a calentar el aceite en una sartén junto a la piel de una naranja y una ramita de canela para perfumarlo. Cuando esté bien, bien caliente retira la piel de naranja dejando la ramita de canela.

 

6.- Pasa las torrijas mojadas en vino por el huevo, ponlas en la sartén y fríelas durante 1-2 minutos aproximadamente por cada lado o hasta que estén ligeramente doradas

-Procura no llenar la sartén de torrijas ya que la temperatura del aceite bajaría inmediatamente. Recuerda que se debe mantener bien caliente para sellar al instante las torrijas y evitar así que el aceite penetre en su interior-

 

Cuando las retires de la sartén ponlas sobre un papel absorbente para eliminar el exceso de grasa. Preséntalas en una fuente y vierte el sirope de vino.

¡Perfección!