EEUU exige a España que cumpla con sus compromisos adquiridos con la OTAN
La primera toma de contacto de la Administraciómn Trump con el Ejecutivo de Sánchez acaba con aviso: España debe incrementar su inversión en seguridad y contribuir de manera más decidida a la alianza atlántica
Donald Trump, presidente de EEUU
La administración de Donald Trump ha trasladado al Gobierno español la necesidad de aumentar su gasto en defensa para cumplir con los compromisos adquiridos con la OTAN. En el primer contacto oficial entre ambas administraciones, Washington ha sido claro: España debe incrementar su inversión en seguridad y contribuir de manera más decidida a la alianza atlántica.
Economía
Teresa Ribera compara a Trump con un "abusón de colegio" y urge a la UE a ser más autónoma
Marian Romero
Fuentes cercanas a esa primera toma de contacto aseguran que la Casa Blanca considera insuficiente el actual nivel de gasto militar de España, que se mantiene por debajo del 2% del PIB exigido a los países miembros de la OTAN. Mientras otras naciones europeas han incrementado su presupuesto en defensa en los últimos años, España sigue rezagada, lo que ha generado malestar en el Pentágono.
Respuesta tibia
Desde el Ejecutivo español, la respuesta ha sido tibia, sin compromisos concretos ni una hoja de ruta clara para cumplir con los objetivos marcados por la Alianza. Este nuevo toque de atención de EE.UU. evidencia la falta de voluntad del Gobierno para asumir sus responsabilidades internacionales en materia de seguridad y defensa.
El incumplimiento de España no es nuevo. Desde la Cumbre de Gales de 2014, en la que se estableció la meta del 2% del PIB para 2024, el país ha evitado tomar medidas contundentes para alcanzar ese objetivo. La falta de inversión no solo deteriora la relación con Washington, sino que también pone en riesgo la posición de España dentro de la OTAN.
Una coalición que es un avispero
La exigencia de la administración Trump llega en un contexto de creciente tensión dentro del Ejecutivo, en el que numerosos socios de Sánchez son contrarios a incrementar el gasto militar y, en el caso de Sumar, hasta de seguir perteneciendo a la OTAN. Pero España no puede seguir eludiendo su responsabilidad.
De lo contrario, corre el riesgo de perder influencia en la toma de decisiones estratégicas dentro de la Alianza Atlántica. De momento, la presión de Washington es un aviso, pero también una advertencia clara de que España debe cambiar su política de defensa si no quiere tener que afrontar consecuencias diplomáticas y económicas que el Gobierno no puede ignorar por más tiempo.